Abril-Junio 2018 74
ISSN 1317-987X
 
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Editorial
 

 

Las revistas científicas académicas, problemas y soluciones posibles (Vino viejo en odres nuevos)

Para este editorial hemos rescatado un texto de nuestro apreciado González-Vegas, quien en todo momento destacaba la importancia de las revistas nacionales y se mantenía al día con los programas, casos de éxito y  las tecnologías relacionadas con las publicaciones electrónicas. Les dejamos sus reflexiones como parte de sus múltiples enseñanzas para quienes lo conocimos.

"Puede que los ideales que albergamos, nuestros sueños más anhelados y nuestras más fervientes esperanzas no lleguen a cumplirse mientras vivimos. Pero eso no importa. Saber que en tu día cumpliste con tu deber y estuviste a la altura de las expectativas de tus congéneres es por si misma una experiencia gratificante y un logro magnífico"

Nelson Mandela, carta a Sheena Duncan abril 1985

Las revistas científicas nacionales, vistas desde la perspectiva de un editor de una revista biomédica, siguen aquejadas de nuestros males tradicionales, ahora agravados por la crisis económico-política que vive el país. Nuestras revistas han carecido de financiamientos estables y duraderos, en este rubro es justo reconocer el papel que han jugado los Consejos de Desarrollo Científicos Humanísticos y Tecnológicos de las universidades autónomas, los cuales dentro de sus limitaciones han mantenido subsidios parciales a las revistas académicas, con políticas más permanentes y con normas más claras y transparentes, que los entes estatales relacionados con el financiamiento de la actividad científica.

La mezcla de financiamiento insuficiente y baja producción científica trae como consecuencia una alta tasa de “mortalidad perinatal”, las revistas nacen y mueren después de unos pocos números.

¿Que es posible hacer de manera realista para la solución o mejoría de estos problemas?

  1. Debe ejercerse toda la presión social de la que seamos capaces para lograr la definición de una política estatal, donde las publicaciones científicas sean consideradas repositorios y vehículos de difusión del acervo cultural de la nación.
  2. Adopción de soportes digitales, uno de los ejemplos más exitosos es el Open Journal System, desarrollado y mantenido con el patrocinio de varias instituciones académicas. Si agregamos al soporte digital, el acceso abierto para los lectores, bajo licencias de Bienes Creativos Comunes, lo que preserva la autoría y delimita los usos de la información, y la gratuidad de la publicación para los autores, creamos una situación más favorable para la difusión del conocimiento.
  3. Estimamos que debe haber un cambio en las universidades, de donde provienen la mayoría de los trabajos enviados a las revistas. Pensamos que nuestra cultura de publicación de trabajos científicos, es débil y que las universidades pueden hacer una contribución importante, si exigieran como requisito para trabajos de licenciatura, maestrías y doctorados, que al menos parte del material sea presentado en el formato de trabajo científico y no en el formato tradicional de tesis. Es probable que esto traiga repercusiones favorables y aumente el número de trabajos enviados a las revistas.

Conjuntamente a todo lo anterior, debería haber una mejora sustancial de las bibliotecas y una profundización en el proceso de modernización de estas, ya que constituyen un soporte fundamental de cualquier política de difusión del conocimiento.

† J.A. González Vegas





Instituto de Medicina Tropical - Facultad de Medicina - Universidad Central de Venezuela.
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