Sobeida Barbella de Szarvas
Profesor Titular. Cátedra de Pediatría. Unidad de Investigación en Gastroenterología y Nutrición Pediátrica. UC
Harold Guevara
Profesor Asociado. Departamento de Salud Pública. Escuela de Salud Pública y Desarrollo Social. UC
Yaira Mathison
Profesor Asociado. Cátedra de Farmacología. Escuela José María Vargas. Universidad Central de Venezuela
Dora González
Profesor Asociado. Departamento de Ciencias Morfológicas y Forenses, ECBT, UC
Erika Hadad
Profesor Instructor. Departamento de Ciencias Morfológicas y Forenses, ECBT, UC
Ana Hernández
Bioanalista. Laboratorio Julio González
Nerkis Angulo
nerkis_a@hotmail.com
Profesor Agregado. Departamento de Ciencias Morfológicas y Forenses de la Escuela de Ciencias Biomédicas y Tecnológicas (ECBT), Universidad de Carabobo (UC). Unidad de Investigación en Gastroenterología y Nutrición Pediátrica de la UC
Bioquímica Marcadores inflamatorios en escolares obesos Fecha de recepción: 02/10/2012
Fecha de aceptación:
19/12/2012
En niños obesos se han detectado concentraciones elevadas de algunas citoquinas, relacionadas con indicadores de aumento de la grasa corporal y riesgo cardiovascular. Se Determinó valores de marcadores inflamatorios (Proteina C Reactiva ultrasensible, Fibrinógeno y Factor de Necrosis Tumoral α), en escolares obesos y su relación con indicadores de alarma cardiovascular. Estudio descriptivo-correlacional en 160 escolares prepúberes (88 obesos y 72 eutróficos). Se evaluaron tiempo de evolución de la obesidad, presión arterial, valoración nutricional, bioquímica. Se encontraron, mayores promedios (p<0,05), de Proteina C Reactiva ultrasensible (PCRus) y Fibrinógeno en los obesos. No hubo diferencias significativas de los valores de Factor de Necrosis Tumoral alfa (TNF-α), entre ambos grupos. La PCRus evidenció, una correlación significativa (p<0,05), con el índice de masa corporal, área grasa, circunferencia de cintura e insulina postprandial. El Fibrinógeno, presentó una correlación significativa (p<0,05), con el porcentaje de grasa corporal, colesterol total y lipoproteínas de baja densidad (LDL-c).
Title Inflammatory markers in obese schoolchildren
Abstract
High concentrations of some cytokines, related to indicators of increased body fat and high cardiovascular risk factors have been detected in obese schoolchildren. We determined the values of inflammatory markers (Ultrasensitive C Reactive Protein, Fibrinogen, and Tumoral Necrosis Factor α) in obese schoolchildren and their relationship to cardiovascular alarm indicators. A descriptive-correlational study, of 160 pre-pubescent schoolchildren (88 obese and 72 eutrophic). Time of evolution of obesity, blood pressure, nutritional, biochemical status were assessed. Higher averages (p < 0.05) of Ultrasensitive C Reactive Protein (U-CRP) and Fibrinogen were found in obese children. There were no significant differences in the values of Tumoral Necrosis Factor alfa (TNF-α), between the two groups. The U-CRP, showed a significant correlation (p < 0.05), with the rate of body mass, fat area, circumference of waist and postprandial insulin. The Fibrinogen, presented a significant correlation (p < 0.05), with the percentage of body fat, total cholesterol and low-density (LDL-c) lipoproteins.
Key Word childhood obesity, inflammatory markers, cardiovascular risk.
Marcadores inflamatorios en escolares obesos
Introducción.
En
la actualidad, la obesidad se considera un proceso inflamatorio debido a que se
relaciona con un incremento en los niveles circulantes de marcadores de
inflamación como la proteína C reactiva y la interleuquina (IL)-6. Estos
factores proinflamatorios van a ser producidos, o sus niveles regulados, por el
tejido adiposo, que actúa como un órgano secretor y endocrino de gran
complejidad. El patrón de producción de estas adipoquinas cambia con la
obesidad, disminuyendo las que ejercen efectos protectores, como la
adiponectina, y aumentando aquéllas con acciones proinflamatorias. Entre éstas
podemos mencionar la leptina, el factor de necrosis tumoral α (TNF α), la
resistina y la IL6 que, además de otras acciones, favorecen el daño vascular y
la disfunción endotelial. En estas condiciones se va a favorecer el desarrollo
del proceso aterosclerótico, que determina la aparición de la enfermedad
cardiovascular (1).
En niños obesos se han detectado concentraciones elevadas de algunas citoquinas,
relacionadas con indicadores de aumento de la grasa corporal y con factores de
riesgo cardiovascular elevado, como resistencia insulínica y disfunción
endotelial (1-2). Por ello, se afirma que en la obesidad existe un proceso
inflamatorio subyacente a nivel del tejido adiposo, incluso a edades tempranas
(3-6). Así mismo, hay una correlación positiva del aumento del tejido adiposo
con la insulinorresistencia y con el aumento de concentración de marcadores
inflamatorios vasculares, sugiriendo uninicio temprano de los mecanismos patogénicos, que favorecen las
complicaciones de la obesidad, pues la inflamación vascular es un proceso
central que inestabiliza la placa ateroesclerótica (7). El objetivo de este
estudio fue determinar los valores de marcadores inflamatorios (PCR-U,
Fibrinógeno y TNF-α), en escolares obesos y su relación con indicadores de
alarma cardiovascular.
Materiales y métodos
Estudio descriptivo-correlacional
realizado en 183 niños, entre 7 y 11 años de edad, que acudieron al Ambulatorio
El Concejo, de la Universidad de Carabobo (UC) y al servicio de Gastroenterología y
Nutrición Pediátrica de la Ciudad Hospitalaria "Dr. Enrique Tejera" CHET), de
Valencia, entre Enero-Abril de 2011. Para obtener los indicadores de alarma
cardiovascular, los resultados se compararon con un grupo control bajo un
diseño no experimental, transeccional. Una vez, determinados los indicadores de
alarma se procedió a correlacionarlos, con los valores de marcadores
inflamatorios en escolares obesos. Esta investigación fue realizada, previa
información y posterior autorización por escrito, de los padres de los niños
incluidos en el estudio, así como de las comisiones de ética de los centros
correspondientes. Los criterios del trabajo fueron los siguientes:
Inclusión: Obesidad exógena y
maduración sexual Tanner I (prepúberes): determinado por las características de
glándula mamaria, vello axilar ypubiano
en las niñas, y genitales, vello axilar y pubiano en los varones (8).
Exclusión: Presencia de enfermedades crónicas
e ingestión de medicamentos hepatotóxicos(anticonvulsivos, antiinflamatorios no esteroideos, antimicóticos).
Al interrogatorio se evaluó el tiempo
de evolución de la obesidad. Se realizó un examen físico, que incluyó la toma
de tensión arterial, utilizando un esfigmomanómetro de mercurio, con un
brazalete apropiado al brazo del niño. El escolar en posición sentada y luego
de cinco minutos de reposo, se realizaron dos mediciones de la presión arterial
sistólica (PAS) y diastólica (PAD) y se tomó el promedio entre las dos medidas.
La lectura se registró en milímetros de mercurio (mmHg). Para la
interpretación, se tomó como referencia, las tablas de percentiles de presión
arterial del Fourth Report on the Diagnosis, Evaluation and Treatment of High
Blood Pressure in Children and Adolescents (9).
Diagnóstico
nutricional:
Las mediciones fueron realizadas por el investigador, de acuerdo a las normas y
procedimientos internacionales (11). Para el peso y la talla se
utilizó una balanza Detecto, las circunferencias se midieron con una cinta
metálica flexible y los pliegues con un calibrador Lange. Se estudiaron:
1.índice de masa corporal
(IMC), (peso/talla en metros²), siguiendo los criterios de la Organización Mundial
de la Salud (OMS), 2007. Obesidad: >p97 (12).
2.Determinación de la grasa
corporal:
írea Grasa (AG) del brazo: Se utilizó como punto de referencia las
tablas del Proyecto Venezuela, 1994 (13).Reserva calórica normal: >p 10 a
≤ p 90.
Reserva calórica alta (sospecha
de obesidad): > p90 a ≤ a p97
Reserva calórica muy alta
(obesidad): > p 97
Porcentaje
de grasa corporal por antropometría: Se obtuvo aplicandolas ecuaciones de Slaughter: Triceps-Subescapular
de acuerdo al género (14).
3. Distribución de la grasa:
índiceSubescapular - Tricipital (SESTRI): Resultó de dividir el valor
del pliegue Subescapular (tomado debajo del ángulo inferior de la Escápula)
sobre el pliegue Tricipital (tomado en el punto medio entre Acromion y
Olécranon, en cara posterior del brazo).
1: Reflejó uniformidad en el grosor de la grasa subcutánea en el tronco y
en los miembros.
Por encima de 1: Tendencia a distribución
central de la grasa.
Por debajo de 1: Tendencia adistribución periférica.
No existen valores nacionales, se usó como referencia la de niños y
adolescentes cubanos (15).
Circunferencia de la Cintura para la
edad(CC). Borde inferior de la última costilla
y borde superior de la cresta iliaca, se tomó la mitad de la distancia. Se
consideró obesidad de tipo central, cuando el valor de la CC fue ≥ p90 (16),
criterio más relacionado con múltiples factores de riesgo, para enfermedades
crónicas no transmisibles.
Análisis de laboratorio: Después de 12 horas de ayuno,
se extrajeron 10 ml de sangre por punción de vena antecubital. Para las
determinaciones bioquímicas, la muestra se colocó en tubos de vidrio, sin
anticoagulante, debidamente identificados y retraído el coagulo se procedió a
centrifugar para separar el suero, el cual se congeló a -70ºC, hasta la
determinación. Se realizó una prueba de tolerancia oral a la glucosa (CTGO),
con una glicemia basal y una glicemia 2 horas después de la sobrecarga oral con
1,75 gr de glucosa por Kg de peso, (máximo 75gr).La glicemia se analizó por elmétodo enzimático AA (línea líquida) de Wiener
lab y el resultado se interpretó de acuerdo a los criterios de la Asociación Americana
de Diabetes (ADA), 2006 (17). La Insulina se midió por electroquimioluminescencia
(ECLIA). Se definió como hiperinsulinismo cuando los niveles basales de insulina
son mayores o iguales a 15 µU/l y postprandial mayor a 75 µU/l (18).
La sensibilidad insulínica basal, se calculó a través del índice: La Homeostasis Model
Assesment (HOMA)= insulina en ayuno x glicemia en ayuno µU/l (mmol/lt)/22,5. Considerándose sensibilidad
insulínica disminuida, valores > 2,8, tomando como punto de corte los
trabajos de Ascaso y Tresaco, que consideran un
valor cercano a 3, el más adecuado (2,6/2,83 respectivamente), que corresponden
a un p75 (19,20). Para la conversión de glicemia en mg/dl a mmol/l,
se multiplicó por 0,00555.
La valoración del perfil lipídico se
realizó con el Equipo BT3000 plus, utilizando el método enzimático no
calorimétrico AA (línea líquida) para la determinación de colesterol total ytriglicéridos (TG) y sin precipitación
para HDL-C y LDL-C. La interpretación de los niveles de colesterol y TG se hizo
según los criterios del Programa Nacional de Educación del Colesterol del Panel
de expertos para niños y adolescentes (21).
Evaluación de marcadores
inflamatorios:
Proteína C
Reactiva Ultrasensiblepor turbidimetría y se consideró
como valores normales: 0-5 mg/L, según valor de referencia del laboratorio analítico, adecuado al kit(22).
Factor de Necrosis Tumoral αpor método Elisa. Como no disponemos
de valores de referencia, se determinó la diferencia entre las medias con
respecto al grupo control.
Fibrinógenopor turbidimetría, considerándose valores normales entre 2-6 g/L, según valor de referencia de laboratorio
analítico, adecuado al kit(23).
Análisis estadístico: Serealizaron cuadros de distribución de frecuencias con valores absolutos
y porcentajes. Se estableció la tendencia central (media) y la dispersión de
dichos valores alrededor del promedio, usando para ello la desviación estándar
y la varianza. Se comprobó la normalidad o no de la distribución de la muestra.
Las diferencias entre las medidas se establecieron mediante las comparaciones
de medias por grupos a través de la "t de Student" y las asociaciones se
evaluaron con los coeficientes de correlación de Pearson y de Spearman, y para
comparar valores de las variables que no se adaptaron a la distribución normal
se usó la prueba no paramétrica de Mann-Whitney. Para analizar, el riesgo entre
ambos grupos en estudio, se aplicó el odds
ratio con sus respectivos intervalos de confianza para un 95%. La
significancia estadística se estableció con un nivel del 5% (p<0,05) y 1%
(p<0,01). Se empleó el paquete de análisis estadístico SPSS versión 19.
Resultados
Se estudiaron 183 niños. El grupo de obesos estuvo formado por104 niños, de los cuales 88 cumplieron los
criterios de inclusión. El grupo control de eutróficos, quedó constituido por
79 niños, de los cuales72 fueronincluidos en el estudio. El promedio de edad de los escolares obesos es de 9,51 años y el de los
escolares eutróficos, de 9,39 años. Se encontró, una distribución equitativa
(50%/50%), de los escolares obesos en relación al género. Mientras, que la
mayoría 56,9% (n=41) de los eutróficos, pertenecían al género masculino, sin
diferencias estadísticamente significativas (p>0,05), con el género
femenino. Con respecto al Graffar, tanto la mayoría de los obesos, 88,7%
(n=78), como de los eutróficos 79,2% (n=57), presentaron un nivel socioeconómico
intermedio (III - IV), sin diferencias estadísticamente significativas
(p>0,05) entre los grupos.
El grupo en estudio, presentó un promedio de años de obesidad de 5,11
años, con una desviación típica de 2,82, un mínimo de 1 año y un máximo de 11
años.
La probabilidad asociada al estadístico de contraste t de
Student, con p <0,05, permite inferir la existencia de diferencia significativa
entre los promedios de PCR-Ultrasensible, entre los obesos y eutróficos. La
probabilidad asociada al estadístico de contraste t de Student, con p <0,05,
permite inferir la existencia de diferencia significativa entre los promedios de Fibrinógeno, entre los
obesos y eutróficos. La probabilidad asociada al
estadístico de contraste,prueba de Mann-Whitney, permite inferir que no existe diferencia estadísticamente
significativa,entre los valores de TNF
α(p>0,05),entre los obesos y los eutróficos (Tabla 1).
Tabla 1. Distribución
de la muestra de acuerdo a los estadísticos descriptivos de marcadores
inflamatorios.
La probabilidad asociada al estadístico de Fisher: p=0,000, permite
inferir que hay una asociación significativa de la frecuencia de Fibrinógeno
elevado, en el grupo de obesos en relación con los eutróficos. De acuerdo a la
razón de probabilidad (odds ratio) se
observa, que los escolares obesos tienen 13,09 veces, más probabilidades de
tener Fibrinógeno elevado que los eutróficos, siendo este hallazgo
estadísticamente significativo (IC: 1,779- 96,356).
La probabilidad asociada al estadístico de Fischer: p=0,00 permite
inferir que hay una asociación significativa de la frecuencia de PCR-U elevada,
en el grupo de obesos en relación con los eutróficos.De acuerdo a la razón de probabilidad (Odds
ratio) se observa, que los escolares obesos tienen 13,09 veces, más
probabilidades de tener PCR-U elevada que los eutróficos (IC: 3,247- 52,779)
(Tabla 2).
Tabla 2. Distribución
de la muestra de acuerdo a la presentación de marcadores inflamatorios.
La probabilidad asociada al estadístico de contraste t de
Student, con p <0,05, permite inferir la existencia de diferencia
significativa entre los promedios de IMC, AG, Porcentaje de Grasa Corporal, CC e índice de
SESTRI, en los obesos con relación a los eutróficos (Tabla 3).
Tabla 3. Distribución
de la muestra según los estadísticos descriptivos de las variables
antropométricas que se adaptaron a la distribución normal.
Tabla 4.Distribución de la
muestra según los estadísticos descriptivos de las variables bioquímicas que se
adaptaron a la distribución normal.
En la tabla 4, se reflejó que los escolares obesos y eutróficos,
presentaron valores de glicemia basal y postprandial dentro de la normalidad. En
los obesos los promedios de CT, LDL-c, y VLDL-c, se encuentran dentro de la
normalidad y los promedios de HDL-c y TGestán alterados. En los eutróficos, los promedios de estas variables, se
encuentran dentro de la normalidad. La probabilidad asociada al estadístico de
contraste t de Student, permite inferir la existencia de mayores promedios, estadísticamente
significativo (p<0,05) de VLDL-c,HDL-c, triglicéridos en < de 10 añosy triglicéridos en> de 10 años,en los obesos con
relación a los eutróficos.
En la tabla 5, se observó a
través, de los valores máximos de tensión arterial sistólica y diastólica, la presencia
de HTA en escolares obesos. En los eutróficos se encontraron, tanto para la sistólica
como diastólica, valores dentro de la normalidad. La
probabilidad asociada al estadístico de contraste,prueba de Mann-Whitney, permite inferir que los escolares obesos, tienen valores
significativamente más elevados que los eutróficos estudiados, tanto de tensión
arterial sistólica (p<0,00), como de diastólica (p<0,00). A través, de los valores máximos, se
observa la presencia de hiperinsulinemia basal y
postprandial, tanto en los obesos, como en los eutróficos. La probabilidad asociada al estadístico de contraste, prueba
de Mann-Whitney permite inferir la existencia, de valores más elevados de
insulina basal, en los obesos con una diferencia estadísticamente significativa
(p<0,05), en relación a los eutróficos. De acuerdo a la razón de probabilidad
(odds ratio) se observó, que los
escolares obesos tienen 3,99 veces, más probabilidad de tener insulinas basales
elevadas, que los eutróficos (IC: 1,993- 7,984), con significancia estadística.
Tabla 5. Distribución de la
muestra, según los estadísticos descriptivos de las variables que no se
adaptaron a la distribución normal
La probabilidad asociada al estadístico de
contraste, prueba de Mann-Whitney permite inferir la existencia, de valores
más elevados de insulina postprandial, en los obesos, con una diferencia
estadísticamente significativa (p<0,05), en relación a los eutróficos.De acuerdo a la razón de probabilidad
(Odds ratio) se observó que los escolares obesos, tienen 3,68 veces, más
probabilidad de tener insulinas postprandiales elevadas que los eutróficos (IC:
1,304- 10,392).
A través, de los valores máximos del índice HOMA, se observó la presencia de resistencia a la insulina, tanto en los obesos, como en
los eutróficos. La probabilidad asociada al
estadístico de contraste, prueba de Mann-Whitney
permite inferir que existieron valores más elevados de índice HOMA en los
obesos, con diferencia estadísticamente significativa (p<0,05), en relación
a los eutróficos.
Los indicadores de alarma cardiovascular encontrados fueron:
í¼Antropométricos: el IMC, el AG,
el % GC y el índice de SESTRI.
í¼Clínicos: la tensión
arterial sistólica y diastólica.
En la tabla 6, se presentan las correlaciones significativas
encontradas, entre los indicadores de alarma cardiovascular (antropométricos y
bioquímicos) y los valores de marcadores inflamatorios en los obesos.
Tabla 6. Correlación
entre indicadores de alarma cardiovascular conmarcadores inflamatorios
.
La PCR-U, presentó una correlación
estadísticamente significativa (p<0,05), con el IMC, AG, CC e insulina
postprandial. El Fibrinógeno, presentó una correlación estadísticamente
significativa (p<0,05), con el IMC y el % GC. Aunque, el CT y el LDL-c, no
resultaron indicadores de alarma cardiovascular, sus valores se correlacionaron
significativamente (p<0,05), con el Fibrinógeno.
No se encontró correlación de PCR-U, y Fibrinógeno, con la tensión
arterial. El TNF-α, no se correlacionó, con ningún indicador de alarma
cardiovascular.
Los marcadores inflamatorios estudiados no se correlacionaron con el
tiempo de evolución de la obesidad (p>0,05).
Discusión
Se ha sugerido, que la obesidad es un estado de bajo grado de inflamación
crónica, caracterizado por una producción anormal de citoquinas y un incremento
de reactantes de fase aguda. Los procesos inflamatorios y la respuesta inmune,
pueden tener un rol en el inicio precoz de lesiones ateroescleróticas y en la
etiopatogenia del síndrome metabólico (29,30). En este estudio, se
encontraron mayores valores plasmáticos de Fibrinógeno y PCRus en los
obesos,que en los eutróficos, condición
que no se halló con el TNF-α, a pesar que según la literatura en los individuos
obesos, su expresión se incrementa hasta 2,5 veces y se correlaciona
positivamente con el grado de obesidad y de hiperinsulinemia (31).
Estos resultados, están en concordancia, con el estudio AVENA, realizado en
España, en adolescentes con obesidad y sobrepeso, quienes encontraron elevación
significativa de la PCRus y no así, del TNF-α. Según el estudio AVENA, el
mecanismo por el cual la obesidad promueve un incremento de los valores de PCR,
pudiera ser debido a una mayor producción de citoquinas, inducidas por los
adipocitos, tales como el TNF-α y IL-6, las cuales estimulan la producción de
reactantes de fase aguda, por el hígado (32). La PCR,se asoció con el grado de adiposidad, la
distribución central de la grasa y la hiperinsulinemia postprandial,al presentar una correlación con el IMC, AG,
CC e insulina postprandial. En los adultos la PCR, ha mostrado importantes asociaciones con
enfermedades cardiovasculares y es considerada como un factor de riesgo
cardiovascular, pudiendo afectar desde la infancia las arterias, produciendo
disfunción endotelial, más por la cronicidad que por las concentraciones
elevadas. La disfunción endotelial favorece el desarrollo del
proceso inflamatorio al aumentar la expresión de moléculas de adhesión y
citoquinas, que inducen el reclutamiento de monocitos y linfocitos en el
espacio subendotelial. Asimismo,
la proteína C reactiva favorece una menor actividad del óxido nítrico al
aumentar la producción de factores que antagonizan las funciones de éste, como
la endotelina y la angiotensina II; en consecuencia, reduce todas las acciones
beneficiosas que ejerce el óxido nítrico sobre la función vascular. La proteína
C reactiva también favorece un estado de hipercoagulabilidad al estimular la
producción del factor tisular tanto en macrófagos como en células endoteliales.
Además, favorece la trombogenicidad al reducir la fibrinólisis, puesto que estimula
la producción del Inhibidor del Activador de Plaminógeno (PAI-1) en las células
endoteliales. Todas estas alteraciones de la función endotelial asociadas al
proceso inflamatorio favorecen el desarrollo y las complicaciones de la lesión
aterosclerótica(33,
34).
La asociación entre insulinemia postprandial y PCR reflejó lo que está
ocurriendo en el organismo, cuando en fase postprandial aumentan los
quilomicrones y VLDL, más susceptibles a la oxidación, modificando la estructura y la
función de la pared vascular, que conducen en conjunción con otros factores, a
la formación de la estría grasa. Por ello en la actualidad, se considera la aterosclerosis como un
proceso inflamatorio crónico que se inicia en respuesta a daño en la pared
vascular asociado a un aumento de los niveles de colesterol plasmático, una
lesión o un proceso infeccioso. Los ácidos grasos libres aumentan, la
generación de radicales libres, que producen a largo plazo daño pancreático. El
estrés oxidativo modifica directamente el fenotipo en las células endoteliales
incrementando la expresión génica de citocinas proinflamatorias y moléculas de
adhesión, introduciendo el concepto etiopatogénico de inflamación crónica de
bajo grado.
Los indicadores antropométricos y la hiperinsulinemia postprandial,
pueden ser predictores de las concentraciones en suero de PCR, antes que se
produzcan alteraciones en el perfil lipídico, por lo cual, son variables
importantes para controlar el peso corporal y evitar el aumento en suero de PCR
en los niños, ayudando de esta manera, a la prevención de las enfermedades
cardiovasculares (35). Igualmente, el Fibrinógeno se encontró elevado en los obesos,
correlacionándose con la adiposidad (IMC y % GC) y contrario al PCR, con la
dislipidemia (CT, LDL-c).En la
actualidad se le atribuye al Fibrinógeno un papel importante en el desarrollo
de la aterosclerosis y la trombosis, ya que: 1) promueve la aterosclerosis, al
infiltrar la pared muscular de una arteria con disfunción endotelial,
estimulando la proliferación de células musculares lisas y la captación de
lípidos, en especial la fracción LDL del colesterol, por los macrófagos 2)
produce un aumento de la viscosidad plasmática, donde el Fibrinógeno contribuye
en un 30%, dado su alto peso molecular y forma asimétrica y 3) incrementa la
agregabilidad plaquetaria, donde el Fibrinógeno sirve como un mecanismo
hemostático primario una vez que ocurre el daño vascular; las plaquetas
circulan en un medio rico en Fibrinógeno pero no se enlazan a él, a no ser que
se produzca la activación plaquetaria, donde la glicoproteína IIb/IIIa actúa
como receptor del Fibrinógeno (36). La aterosclerosis presenta similitudes con un proceso inflamatorio, por
lo que es factible, que la aterosclerosis inicial conlleve per se una
respuesta inflamatoria débil, que eleve de forma significativa las proteínas de
fase aguda. Si ello fuera cierto, las concentraciones de Fibrinógeno elevadas,
representarían un marcador de riesgo de aterosclerosis temprana, y por
consiguiente es de utilidad en la identificación de sujetos asintomáticos con
riesgo cardiovascular. La formación del coágulo de fibrina es uno de los
mecanismos desencadenantes de las enfermedades vasculares de naturaleza
aterotrombótica, como el infarto de miocardio, el accidente cerebrovascular y la
arteriopatía periférica.(37, 38). Estos resultados apoyan lo señalado en la literatura, de una correlación
positiva del aumento del tejido adiposo, con el aumento de concentración de
marcadores inflamatorios vasculares, sugiriendo un inicio temprano de los
mecanismos patogénicos que favorecen las complicaciones de la obesidad (12).
Por otra parte, hay que hacer más investigaciones, para dejar claro el papel de
TNF-α, en la producción de patologías asociadas a la obesidad en los niños.
Conclusiones: La Proteína C Reactiva ultrasensible
y el Fibrinógeno plasmático fueron buenos indicadores de riesgo cardiovascular
en escolares obesos. Recomendaciones: Efectuar investigaciones,
enfocadas en el TNF-α, como generador de la respuesta inmune, que tiene un rol
en el inicio precoz de lesiones ateroescleróticas y en la etiopatogenia del
síndrome metabólico.
Investigación realizada con financiamiento del Consejo de
Desarrollo Científico y Humanístico de la Universidad de Carabobo, (CDCH-UC),
según oficio N° 392-10 del 22-04-2010
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NOTA:Toda la información que se brinda en este artículo es de cará
cter investigativo y con fines académicos y de actualización para estudiantes y profesionales de la salud. En ningún caso es de carácter general ni sustituye el asesoramiento de un médico. Ante cualquier duda que pueda tener sobre su estado de salud, consulte con su médico o especialista.