Cirugía de cabeza y cuello
Trauma cervicofacial de origen no violento
Introducción
Desde el momento del ingreso en las áreas de
emergencia hasta las primeras veinticuatro horas, las lesiones con los más
altos porcentajes de severidad se ubican en las regiones cérvicofaciales,
seguido de las torácicas (1,2).
La cercanía de diversas estructuras anatómicas vitales como la vía aérea y los
vasos principales del cuello determinan su elevada morbimortalidad por el
desarrollo de complicaciones circulatorias, respiratorias, sépticas o
neurológicas (3).
Aunque el
trauma penetrante asociado a la violencia social representa la principal causa
de hospitalización, exploraciones quirúrgicas y mortalidad por heridas en la
región de cabeza y cuello (4).
Otro tipo de injurias como el trauma cerrado
por accidentes automovilísticos, las lesiones iatrogénicas intraoperatorias
inadvertidas, y la ingesta de cuerpos extraños significan algunos mecanismos de
lesión a conocer y evaluar en el área cérvicofacial (5-7).
El compromiso del sistema
circulatorio o de la vía aérea en el trauma cerrado de cabeza y cuello puede
variar entre países y centros de atención de traumatismos de acuerdo al periodo
estudiado, factores sociales, económicos y el tipo de escenario involucrado. Se
ubica entre 0,4% al 41% (6-8). El ingreso a las salas de emergencia con
criterios de severidad por la presencia de hematomas expansivos o hemorragias,
que pueden determinar inestabilidad hemodinámica o el compromiso de la vía
aérea. Requieren la pronta ejecución de intervenciones operatorias (3,9,10). La
mortalidad puede alcanzar hasta un 40% según el sistema comprometido (11,12).
Los objetivos de la atención inicial en aquellos con criterios de
severidad implican proveer rápidamente el sistema de soporte vital avanzado
mediante la oclusión de los vasos sangrantes y asegurar la vía aérea hasta que
se puedan ejecutar las correcciones necesarias definitivas bajo un concepto
multidisciplinario (8,13). Los
hematomas expansivos y la hemorragia por cavidad oral u orofarínge, pueden
ocasionar cambios en la voz, estridor laríngeo o disnea. Representan
indicadores de que el paciente requerirá maniobras para asegurar la vía aérea (11).
La presencia de lesiones
inadvertidas de la vía digestiva durante intervenciones quirúrgicas, seguido de
la demora en su diagnóstico se asocia con el desarrollo de infecciones
cervicales profundas. La identificación de colecciones purulentas por ingesta
de cuerpos extraños y lesiones iatrogénicas se reporta entre un 2% y 5,8%,
respectivamente (5,6). El reconocimiento
precoz, con hallazgos clínicos, paraclínicos y estudios de imágenes seguido de
la intervención urgente temprana, previene la progresión a la sepsis severa, el
shock séptico, la falla multiorgánica, y
reduce la mortalidad (14,15).
El propósito del presente trabajo es evaluar el manejo de pacientes
valorados por la Cátedra Servicio de Otorrinolaringología del Hospital
Universitario de Caracas desde enero 2023 hasta septiembre del 2024, con el
diagnóstico de traumatismos cérvicofacial de origen no violento por trauma
cerrado, ingesta de cuerpos extraños, y lesiones inadvertidas según la clínica,
diagnóstico y terapéutica implementada. |