Cirugía de cabeza y cuello
Trauma cervicofacial de origen no violento
Métodos
Se procedió a un estudio analítico, longitudinal, del
tipo cohorte de diez pacientes con diagnóstico de traumatismos cervicofaciales no
violentos por trauma cerrado, ingesta de cuerpos extraños, y lesiones
inadvertidas de vía digestiva. Evaluados por los autores de la Cátedra Servicio
de Otorrinolaringología del Hospital Universitario de Caracas, desde enero del
2023 hasta septiembre del 2024.
La resucitación inicial se
apoyó en los protocolos estandarizados. La evaluación clínica incluyo los
sistemas respiratorio, vascular, digestivo y neurológico. Los pacientes fueron diagnosticados,
seleccionados, y tratados de acuerdo a los signos y síntomas. Se identificaron
las estructuras anatómicas comprometidas de acuerdo al mecanismo lesivo, la
evaluación clínica del paciente, los estudios paraclínicos solicitados, o la
exploración quirúrgica.
Se dividieron en dos grupos distintos de
acuerdo a la severidad del traumatismo. Grupo A, exploración quirúrgica
inmediata por cervicotomías de acuerdo a la presencia de hematoma expansivo,
hemorragia activa, compromiso de la vía aérea, o identificación intraoperatoria
de una lesión durante un procedimiento quirúrgico electivo. Grupo B, pacientes admitidos para
observación o tratamiento quirúrgico selectivo posterior a la realización de
estudios paraclínicos. Los signos y síntomas que caracterizan a este grupo
fueron disfonía, disfagia, hemoptisis o asimetría en cuello por colecciones
infecciosas o hemáticas. Las incisiones fueron realizadas de acuerdo a los
espacios anatómicos involucradas.
Se analizaron
los pacientes de acuerdo al sexo, edad, antecedentes de relevancia, mecanismo
de producción del traumatismo, estructuras anatómicas comprometidas según el
mecanismo lesivo, presentación clínica y
estudios paraclínicos, terapéutica medica en los casos sometidos a observación,
procedimientos quirúrgicos ejecutados, hallazgos operatorios, resultados de los
cultivos bacterianos, complicaciones y mortalidad.
La lesión laríngea se catalogó según la
clasificación de Schaefer y Fuhrman, de acuerdo al grado de severidad y
compromiso del órgano laríngeo (16,17). Las distintas frecuencias fueron expresadas en
número y porcentaje. Se calculó la media de la edad. El 40% de la serie se
ubicó en el grupo A, el resto en el grupo B. |