Julio-Septiembre 2025 103
DOI:10.70024 / ISSN 1317-987X
 
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Monografías docentes
Disección científica a la novela de Frankenstein o el moderno Prometeo

Proceso demiúrgico de la obra

En el verano de 1816, Mary Shelley se encontraba en la Villa Diodati cercana al lago de Génova, con su futuro esposo Percy Shelley, su hermanastra Jane Clairmont y su amante el escritor y bohemio Lord Byron. Les acompañaba el médico personal de este último John William Polidori. El mal tiempo caracterizado por tempestades y tormentas eléctricas determinó el confinamiento de los cinco huéspedes en la villa (8,15).

El volcán Tambora en Indonesia había entrado en erupción unos meses previos, lo que ocasiono unas semanas con una oscuridad anormal en los cielos europeos por la ceniza volcánica. En el mundo las temperaturas descendieron, las lluvias se incrementaron, se alteró el ciclo agrícola y las cosechas se perdieron, hubo hambre, saqueos, disturbios, conflictos y migraciones (19).

Frente a estos escenarios y para hacer más entretenido el confinamiento, los huéspedes de la villa decidieron iniciar la lectura de un libro de cuentos de fantasmas. Lord Byron sugirió que cada uno de ellos escribiera una historia de terror para después compararlas con las que habían leído. Durante el proceso de elaboración de las historias, Mary Shelley escucharía una conversación entre Percy Shelley y Lord Byron relativo a los estudios de Luigi Galvani sobre la electricidad y la posibilidad de restaurar la vida, lo que encendería el proceso creativo para el proceso demiúrgico de la novela. Dos años después vería la luz con su primera publicación (2,4,8,15,19).

El esbozo de la obra de Frankenstein o el moderno Prometeo surgiría por la ambivalencia en la percepción de los avances científicos en la sociedad de la revolución industrial, la atmosfera tenebrosa producto de los cadáveres que poblaban los caminos de Europa por las guerras napoleónicas, la oscuridad anormal y las tormentas eléctricas de los cielos del viejo continente acaecido por las cenizas volcánicas provenientes de la erupción del monte Tambora, la miseria y privaciones que acompaño ese periodo, las ideas de la corriente literaria del romanticismo, las investigaciones y experimentos de científicos sospechosos de rivalizar con Dios en el proceso creativo, las enfermedades y la triste experiencia de vida de su autora (2,4-17) (Figura 3 a-e).

Figura 3. Corrientes artísticas, científicas y diversos sucesos de la Europa del año 1816 trascienden en el proceso creativo de la obra de Frankenstein y de las siguientes adaptaciones cinematográficas (2,5,12-15,19). a. La narrativa gótica incorpora escenarios que evocan misterio, miedo, terror y tristeza. Un manto de cenizas volcánicas provenientes de la erupción del monte Tambora, seguido de tormentas eléctricas, oscurecieron los cielos europeos. b. La arquitectura gótica caracterizada por formas lineales y estilizadas intentan alcanzar el cielo y unir lo terrenal con lo divino. Castillos, torres y ruinas integran las adaptaciones cinematográficas. c. Neblinas, montañas rocosas y bosques siniestros típicos del expresionismo alemán. d. Recuerdos y restos de las campañas napoleónicas pululan los caminos del viejo continente. Miseria, hambre, migración, enfermedades, conflictos y condiciones insalubres. e. El héroe o antihéroe del romanticismo, rebelde, decaído por las consecuencias en un largo camino itinerante. La sociedad de los primeros años decimonónicos sospechaba de las intenciones poco éticas de algunos científicos en sus laboratorios particulares.

La Criatura Inverosímil

La descripción de la criatura varía según la obra original de Mary Shelley o las siguientes adaptaciones cinematográficas. La autora indica en los primeros capítulos de la obra algunos detalles en cuanto a la descripción física de la criatura. Era gigante de ocho pies o su equivalente en metros, 2,43 metros. Las grandes dimensiones facilitarían su ensamblaje. Los materiales anatómicos para su confección, los obtendría del cementerio, las salas de disección y el matadero de animales (16).

La escritora no ofrece datos en cuanto a cómo fue el proceso de elaboración de la criatura, los procedimientos científicos y el instrumental usados. Sin embargo, en el prólogo de la obra de 1831 y en algunos párrafos iniciales de la novela podría inferirse que Víctor Frankenstein para otorgar el principio de vida a su creación, utilizó técnicas asociadas con los conocimientos existentes de electricidad y química (2,8,16).

En una tormentosa noche de noviembre, a la tenue luz de una candela, el joven científico ve como su creación abre un ojo y empieza a respirar (8). Al recibir el principio de la vida, la criatura es descrita como de cuerpo proporcionado, de rasgos hermosos, piel amarillenta, pelo negro brillante y suelto, dientes de blancura perlada, ojos acuosos en cuencas pardas, tez arrugada y de rectos labios negros (16).

Víctor Frankenstein se horroriza y se marcha del laboratorio. Cuando vuelve, su creación ha desaparecido (8). En los sucesivos capítulos se limita a señalarla como " la criatura ", " el monstruo”, " la catástrofe” o “el ser infernal ". La autora resalta su posibilidad de desarrollar el lenguaje, de leer libros, resolver dificultades, sacar sus propias conclusiones, manifestar sus opiniones, mostrar sentimientos ambivalentes de inocencia o venganza, y practicar el acoso personalizado a su creador (16).

La aparición de corrientes artísticas como el Realismo Artístico y el Expresionismo Alemán, a mediados del siglo decimonónico y principios del siglo XX, otorgarían detalles en las primeras adaptaciones cinematográficas de la novela, al proceso de elaboración de la criatura y a su representación física (14,20) (Figura 4a). La necesidad de la descripción detallada y minuciosa de los personajes en la primera corriente, y la incorporación de figuras humanas deformadas, grotescas, gigantes, oscuras, tenebrosas, cubiertas con vestuarios extravagantes, perturbadas, melancólicas y atormentadas del segundo movimiento artístico, amalgamaron la imagen de la criatura de Mary Shelley, en el físico del actor Boris Karloff (3).

Figura 4. Imagen de la criatura de Frankenstein según las primeras adaptaciones cinematograficas (3,14,20). a. Homúnculo gigante deforme con rasgos tenebrosos, melancolicos y atormentados, tipico del Expresionismo Aleman. Creado en un laboratorio cientifico con partes anatomicas humanas y animales, con detalles extravagantes sugerentes de la corriente artistica del Realismo. Incisiones, rafias y grapas quirurgicas para el emplazamiento anatomico de los organos. Electrodos para permitir el paso del flujo electrico. b. Generadores eléctricos, cables e interruptores de corriente. c. Cristalería de vidrio para alquimia, productos y fluidos químicos. d. Víctor Frankenstein con una antorcha en la mano emulando a Prometeo y subyugado por su creación. Al igual que el rebelde e inconforme titán griego, crea la humanidad, roba el fuego a los dioses, se lo entrega a los hombres para que puedan progresar, y sufre las terribles consecuencias de su acto.

Según las primeras adaptaciones cinematográficas Víctor Frankenstein realiza misteriosos experimentos en una buhardilla de una torre siniestra, que usa como laboratorio. Apoyado por su ayudante Fritz, recoge distintas partes de cadáveres en cementerios y en las salas de disección de la facultad de medicina de Ingolstadt. Ensambla un cuerpo humano de gran altura y envergadura. Un homúnculo gigante al cual dirige la corriente eléctrica de los rayos de una tormenta o de una pila como la inventada por Alessandro Volta. Los impulsos eléctricos le restauran la vida (8).

El Realismo Artístico se constata en la criatura de los filmes con la exposición de partes de distintos cadáveres suturadas anatómicamente entre sí. Incisiones, rafias y grapas quirúrgicas en distintas ubicaciones anatómicas, para la colocación de órganos vitales, como la clásica herida quirúrgica circular alrededor de la bóveda craneal para el acomodo del encéfalo. El implante de electrodos de manera simétrica en regiones anatómicas del homúnculo que permiten el paso de la corriente eléctrica. Estos detalles del procedimiento científico para su creación otorgan una descripción cónsona con el estilo de la corriente artística mencionada (14).

Un aspecto controversial de las adaptaciones cinematográficas respecto a la obra original de Mary Shelley, es que la criatura apenas balbucea, no posee lenguaje, ni raciocinio, ni cualidades intelectuales elevadas. Es indomable y sus sentimientos son manifestados de manera primitiva. Actúa de manera violenta y visceral, pero de forma personalizada hacia su creador y sus seres queridos (3).

Según los filmes, no parecería absurdo que la asociación de fuentes de electricidad y la alquimia permitieran que un cuerpo formado por partes de cadáveres pudiera ser revivido. No solo sería resucitar los tejidos necróticos, sino tal asociación otorgaría la capacidad de ensamblar un ser vivo con las características deseadas por su creador para sus propios fines (4-6,9).

Si bien, el pensamiento científico de la época otorgó la posibilidad de que a través de la electricidad se pudiera dotar de vida a la criatura, hoy en día se reconoce que tal afirmación es inverosímil. En la realidad, los electrones de la corriente chocan con los átomos de los tejidos, convirtiendo su energía cinética en energía térmica, lo que aumenta la temperatura del material. Es decir que el calor generado por el paso de una corriente eléctrica a través de un cuerpo, lejos de revivir al monstruo, quemaría completamente el cuerpo y los tejidos (7).

Los escenarios

Las primeras adaptaciones cinematográficas de la obra se apoyan en la narrativa gótica, y en el Expresionismo Alemán, para resaltar edificaciones como torres de piedra, ruinas, escaleras ascendentes interminables, tormentas eléctricas, colinas rocosas, bosques oscuros, pasadizos subterráneos, sótanos, y cementerios (14,20).

Ambientes oscuros, sombríos, siniestro, nebulosos, melancólicos, tempestuosos, fríos, y desolados. En algunos planos la iluminación es difusa proyectando sombras. En otras ocasiones, la luz se manifiesta en una forma de óptica geométrica que separa el espacio en dos mitades. Un ejemplo de este aspecto en la primera adaptación de 1931, es cuando el brazo alzado de la criatura hacia la luz, separa las tinieblas y el brillo (3) (Figura 4a).

Los filmes describen un laboratorio científico con instrumental quirúrgico, cristalería de vidrio para alquimia, productos y fluidos químicos, piezas anatómicas, generadores eléctricos, cables, interruptores de corriente, y una mesa de disección (14). Todos estos elementos ofrecen detalles del escenario de la creación de la criatura, permiten elucubrar de manera imaginativa el proceso de su elaboración (Figura 4b y c).

Grandes bibliotecas, ilustraciones y modelos anatómicos, carruajes antiguos, candelabros, descargas eléctricas, antorchas, armas puntiagudas, pobladas enfurecidas, entre otros elementos, matizan las adaptaciones y evocan en el espectador misterio, miedo, terror y tristeza (3,20).

El Moderno Prometeo

Aunque en la obra no se vuelve a mencionar la palabra Prometeo, el titulo de la novela alude al mito de Prometeo, quien creó la humanidad, robó el fuego a los dioses y fue castigado por los moradores del Olimpo. Para algunos críticos literarios el titulo refleja la ambición de Víctor Frankenstein y sus consecuencias (8).

Prometeo es un titán conocido por su inteligencia y por ser el protector de la humanidad. Es famoso por robar el fuego de los dioses y dárselo a los humanos, desafiando así la autoridad de Zeus. Este acto de rebeldía le valió un castigo eterno por parte de Zeus, quien lo encadenó a una roca, donde un águila le devoraba el hígado diariamente. Algunas versiones del mito lo presentan como el creador de la humanidad, modelando a los primeros hombres a partir de barro. El castigo de Prometeo es una representación de su sufrimiento y de la ira de Zeus. El titán es visto como un símbolo de la rebelión, la innovación, y la lucha por el conocimiento y el progreso humano, a menudo en contra de la autoridad establecida (21).

Al igual que el rebelde e inconforme titán griego, el joven científico se rebeló contra las leyes de la naturaleza, rivalizó contra Dios y también sufrió un terrible castigo por sus acciones. Perder todo lo que le era querido y padecer el acoso personalizado de su propia creación (2,22) (Figura 4d).

En otras interpretaciones, los artistas del período romántico comparaban el regalo de Prometeo a la humanidad con la ambivalencia que ocasiono la Revolución Industrial. Época que contenía la promesa de un futuro mejor pero que termino en situación de explotación, conflicto, miseria, y privación de la clase trabajadora. Según otros críticos, para Mary Shelley, Prometeo no era en absoluto un héroe que hubiera dado al hombre la llave del conocimiento y la ciencia, sino un ser malvado al que culpaba de empujar a la raza humana al vicio de comer carne, el fuego dio origen a la cocina lo que a su vez fomentó la cacería. En la novela, el monstruo habla a Víctor Frankenstein, y le señala: “Mi comida no es la del hombre, no mato al cordero ni al niño para saciar mi apetito; maíz y frutos del bosque me proporcionan el sustento necesario (16,22).

Disección científica a la novela de Frankenstein o el moderno Prometeo
Introducción
Ambiente histórico en el siglo XIX
Pensamiento científico. La Filosofía natural
Proceso demiúrgico de la obra
Debate médico de la obra
Conclusión
Referencias

NOTA: Toda la información que se brinda en este artículo es de carácter investigativo y con fines académicos y de actualización para estudiantes y profesionales de la salud. En ningún caso es de carácter general ni sustituye el asesoramiento de un médico. Ante cualquier duda que pueda tener sobre su estado de salud, consulte con su médico o especialista.





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