Monografías docentes
Disección científica a la novela de Frankenstein o el moderno Prometeo
Proceso demiúrgico de la obra
En el verano de 1816, Mary Shelley se encontraba en la
Villa Diodati cercana al lago de Génova, con su futuro esposo Percy Shelley, su
hermanastra Jane Clairmont y su amante el escritor y bohemio Lord Byron. Les
acompañaba el médico personal de este último John William Polidori. El mal
tiempo caracterizado por tempestades y tormentas eléctricas determinó el
confinamiento de los cinco huéspedes en la villa (8,15).
El volcán Tambora en Indonesia había entrado en
erupción unos meses previos, lo que ocasiono unas semanas con una oscuridad
anormal en los cielos europeos por la ceniza volcánica. En el mundo las
temperaturas descendieron, las lluvias se incrementaron, se alteró el ciclo
agrícola y las cosechas se perdieron, hubo hambre, saqueos, disturbios, conflictos
y migraciones (19).
Frente a estos escenarios y para hacer más entretenido
el confinamiento, los huéspedes de la villa decidieron iniciar la lectura de un
libro de cuentos de fantasmas. Lord Byron sugirió que cada uno de ellos
escribiera una historia de terror para después compararlas con las que habían
leído. Durante el proceso de elaboración de las historias, Mary Shelley
escucharía una conversación entre Percy Shelley y Lord Byron relativo a los
estudios de Luigi Galvani sobre la electricidad y la posibilidad de restaurar
la vida, lo que encendería el proceso creativo para el proceso demiúrgico de la
novela. Dos años después vería la luz con su primera publicación (2,4,8,15,19).
El esbozo de la obra de Frankenstein o el moderno
Prometeo surgiría por la ambivalencia en la percepción de los avances
científicos en la sociedad de la revolución industrial, la atmosfera tenebrosa producto
de los cadáveres que poblaban los caminos de Europa por las guerras
napoleónicas, la oscuridad anormal y las tormentas eléctricas de los cielos del
viejo continente acaecido por las cenizas volcánicas provenientes de la
erupción del monte Tambora, la miseria y privaciones que acompaño ese periodo, las
ideas de la corriente literaria del romanticismo, las investigaciones y
experimentos de científicos sospechosos de rivalizar con Dios en el proceso
creativo, las enfermedades y la triste experiencia de vida de su autora (2,4-17)
(Figura 3 a-e).

Figura
3. Corrientes artísticas, científicas y
diversos sucesos de la Europa del año 1816 trascienden en el proceso
creativo de la obra de Frankenstein y de las siguientes adaptaciones
cinematográficas (2,5,12-15,19). a. La narrativa gótica
incorpora escenarios que evocan misterio, miedo, terror y tristeza. Un manto de cenizas volcánicas provenientes de la erupción del monte
Tambora, seguido de tormentas eléctricas, oscurecieron los cielos europeos. b. La arquitectura gótica caracterizada por
formas lineales y estilizadas intentan alcanzar el cielo y unir lo terrenal con
lo divino. Castillos, torres y ruinas integran las adaptaciones cinematográficas. c. Neblinas, montañas rocosas y bosques siniestros típicos del
expresionismo alemán. d. Recuerdos y restos de las campañas
napoleónicas pululan los caminos del viejo continente. Miseria, hambre,
migración, enfermedades, conflictos y condiciones insalubres. e. El héroe o antihéroe del
romanticismo, rebelde, decaído por las consecuencias en un largo camino
itinerante. La sociedad de los primeros años decimonónicos sospechaba de las
intenciones poco éticas de algunos científicos en sus laboratorios
particulares.
La Criatura Inverosímil
La descripción de la criatura varía según la obra
original de Mary Shelley o las siguientes adaptaciones cinematográficas. La
autora indica en los primeros capítulos de la obra algunos detalles en cuanto a
la descripción física de la criatura. Era gigante de ocho pies o su equivalente
en metros, 2,43 metros. Las grandes dimensiones facilitarían su ensamblaje. Los
materiales anatómicos para su confección, los obtendría del cementerio, las
salas de disección y el matadero de animales (16).
La escritora no ofrece datos en cuanto a cómo fue el proceso
de elaboración de la criatura, los procedimientos científicos y el instrumental
usados. Sin embargo, en el prólogo de la obra de 1831 y en algunos párrafos
iniciales de la novela podría inferirse que Víctor Frankenstein para otorgar el
principio de vida a su creación, utilizó técnicas asociadas con los
conocimientos existentes de electricidad y química (2,8,16).
En una tormentosa noche de noviembre, a la tenue luz
de una candela, el joven científico ve como su creación abre un ojo y empieza a
respirar (8). Al recibir el principio de la vida, la criatura es descrita como de
cuerpo proporcionado, de rasgos hermosos, piel amarillenta, pelo negro
brillante y suelto, dientes de blancura perlada, ojos acuosos en cuencas
pardas, tez arrugada y de rectos labios negros (16).
Víctor Frankenstein se horroriza y se marcha del
laboratorio. Cuando vuelve, su creación ha desaparecido (8). En los sucesivos
capítulos se limita a señalarla como " la
criatura ", " el monstruo”,
" la catástrofe” o “el ser infernal ". La autora
resalta su posibilidad de desarrollar el lenguaje, de leer libros, resolver
dificultades, sacar sus propias conclusiones, manifestar sus opiniones, mostrar
sentimientos ambivalentes de inocencia o venganza, y practicar el acoso
personalizado a su creador (16).
La aparición de corrientes artísticas como el Realismo
Artístico y el Expresionismo Alemán, a mediados del siglo decimonónico y
principios del siglo XX, otorgarían detalles en las primeras adaptaciones
cinematográficas de la novela, al proceso de elaboración de la criatura y a su representación
física (14,20) (Figura 4a). La necesidad de la descripción
detallada y minuciosa de los personajes en la primera corriente, y la
incorporación de figuras humanas deformadas, grotescas, gigantes, oscuras,
tenebrosas, cubiertas con vestuarios extravagantes, perturbadas, melancólicas y
atormentadas del segundo movimiento artístico, amalgamaron la imagen de la
criatura de Mary Shelley, en el físico del actor Boris Karloff (3). 
Figura 4. Imagen de la criatura de Frankenstein según las primeras adaptaciones
cinematograficas (3,14,20). a. Homúnculo gigante deforme con rasgos tenebrosos, melancolicos y atormentados,
tipico del Expresionismo Aleman. Creado en un laboratorio cientifico con partes
anatomicas humanas y animales, con detalles extravagantes sugerentes de la
corriente artistica del Realismo. Incisiones, rafias y grapas quirurgicas para el
emplazamiento anatomico de los organos. Electrodos para permitir el paso del
flujo electrico. b. Generadores eléctricos, cables e interruptores de corriente. c. Cristalería de vidrio para alquimia,
productos y fluidos químicos. d.
Víctor Frankenstein con una antorcha en la mano emulando a Prometeo y subyugado
por su creación. Al igual que el rebelde e inconforme titán griego, crea la
humanidad, roba el fuego a los dioses, se lo entrega a los hombres para que
puedan progresar, y sufre las terribles consecuencias de su acto.
Según las primeras adaptaciones cinematográficas Víctor
Frankenstein realiza misteriosos experimentos en una buhardilla de una torre
siniestra, que usa como laboratorio. Apoyado por su ayudante Fritz, recoge
distintas partes de cadáveres en cementerios y en las salas de disección de la
facultad de medicina de Ingolstadt. Ensambla un cuerpo humano de gran altura y envergadura.
Un homúnculo gigante al cual dirige la corriente eléctrica de los rayos de una
tormenta o de una pila como la inventada por Alessandro Volta. Los impulsos eléctricos
le restauran la vida (8).
El Realismo Artístico se constata en la criatura de los
filmes con la exposición de partes de distintos cadáveres suturadas anatómicamente
entre sí. Incisiones, rafias y grapas quirúrgicas en distintas ubicaciones anatómicas,
para la colocación de órganos vitales, como la clásica herida quirúrgica
circular alrededor de la bóveda craneal para el acomodo del encéfalo. El
implante de electrodos de manera simétrica en regiones anatómicas del homúnculo
que permiten el paso de la corriente eléctrica. Estos detalles del
procedimiento científico para su creación otorgan una descripción cónsona con
el estilo de la corriente artística mencionada (14).
Un aspecto controversial de las adaptaciones
cinematográficas respecto a la obra original de Mary Shelley, es que la
criatura apenas balbucea, no posee lenguaje, ni raciocinio, ni cualidades
intelectuales elevadas. Es indomable y sus sentimientos son manifestados de manera
primitiva. Actúa de manera violenta y
visceral, pero de forma personalizada hacia su creador y sus seres queridos (3).
Según los filmes, no parecería absurdo que
la asociación de fuentes de electricidad y la alquimia permitieran que un
cuerpo formado por partes de cadáveres pudiera ser revivido. No solo sería
resucitar los tejidos necróticos, sino tal asociación otorgaría la capacidad de
ensamblar un ser vivo con las características deseadas por su creador para sus
propios fines (4-6,9).
Si bien, el pensamiento científico de la época otorgó
la posibilidad de que a través de la electricidad se pudiera dotar de vida a la
criatura, hoy en día se reconoce que tal afirmación es inverosímil. En la
realidad, los electrones de la corriente chocan con los átomos de los tejidos,
convirtiendo su energía cinética en energía térmica, lo que aumenta la
temperatura del material. Es decir que el calor generado por el paso de una corriente
eléctrica a través de un cuerpo, lejos de revivir al monstruo, quemaría completamente
el cuerpo y los tejidos (7).
Los escenarios
Las primeras adaptaciones cinematográficas
de la obra se apoyan en la narrativa gótica, y en el Expresionismo Alemán, para
resaltar edificaciones como torres de piedra, ruinas, escaleras ascendentes
interminables, tormentas eléctricas, colinas rocosas, bosques oscuros, pasadizos
subterráneos, sótanos, y cementerios (14,20).
Ambientes oscuros, sombríos, siniestro, nebulosos,
melancólicos, tempestuosos, fríos, y desolados. En algunos planos la
iluminación es difusa proyectando sombras. En otras ocasiones, la luz se
manifiesta en una forma de óptica geométrica que separa el espacio en dos
mitades. Un ejemplo de este aspecto en la primera adaptación de 1931, es cuando
el brazo alzado de la criatura hacia la luz, separa las tinieblas y el brillo (3) (Figura 4a).
Los filmes describen un laboratorio científico con
instrumental quirúrgico, cristalería de vidrio para alquimia, productos y
fluidos químicos, piezas anatómicas, generadores eléctricos, cables,
interruptores de corriente, y una mesa de disección (14). Todos estos elementos ofrecen detalles
del escenario de la creación de la criatura, permiten elucubrar de manera
imaginativa el proceso de su elaboración (Figura
4b y c).
Grandes bibliotecas, ilustraciones y
modelos anatómicos, carruajes antiguos, candelabros, descargas eléctricas, antorchas,
armas puntiagudas, pobladas enfurecidas, entre otros elementos, matizan las
adaptaciones y evocan en el espectador misterio, miedo, terror y tristeza (3,20).
El Moderno Prometeo
Aunque en la obra no se vuelve a mencionar la palabra Prometeo, el
titulo de la novela alude al mito de
Prometeo, quien creó la humanidad, robó el fuego a los dioses y fue
castigado por los moradores del Olimpo. Para algunos críticos literarios el
titulo refleja la ambición de Víctor Frankenstein y sus consecuencias (8).
Prometeo es un titán conocido por su
inteligencia y por ser el protector de la humanidad. Es famoso por robar el
fuego de los dioses y dárselo a los humanos, desafiando así la autoridad de
Zeus. Este acto de rebeldía le valió un castigo eterno por parte de Zeus, quien
lo encadenó a una roca, donde un águila le devoraba el hígado diariamente.
Algunas versiones del mito lo presentan como el creador de la humanidad,
modelando a los primeros hombres a partir de barro. El castigo de Prometeo es
una representación de su sufrimiento y de la ira de Zeus. El titán es visto
como un símbolo de la rebelión, la innovación, y la lucha por el conocimiento y
el progreso humano, a menudo en contra de la autoridad establecida (21).
Al igual que el rebelde e inconforme titán griego, el joven científico se rebeló contra las leyes de la naturaleza, rivalizó
contra Dios y también sufrió un terrible castigo por sus acciones. Perder todo
lo que le era querido y padecer el acoso personalizado de su propia creación (2,22) (Figura 4d).
En otras interpretaciones, los artistas
del período romántico comparaban el regalo de Prometeo a la humanidad con la
ambivalencia que ocasiono la Revolución Industrial. Época que contenía la
promesa de un futuro mejor pero que termino en situación de
explotación, conflicto, miseria, y privación de la clase trabajadora. Según otros críticos, para Mary Shelley, Prometeo no era en absoluto un
héroe que hubiera dado al hombre la llave del conocimiento y la ciencia, sino
un ser malvado al que culpaba de empujar a la raza humana al vicio de comer
carne, el fuego dio origen a la cocina lo que a su vez fomentó la cacería. En
la novela, el monstruo habla a Víctor Frankenstein, y le señala: “Mi comida no es la del hombre, no mato al
cordero ni al niño para saciar mi apetito; maíz y frutos del bosque me
proporcionan el sustento necesario” (16,22). |