Dr. Enrique tejeras: Hombre de cosechas infinitas
Tejera como Actinomicetólogo
El
postgrado realizado en París sobre Microbiología médica
y agrícola en el Instituto Pasteur, en Francia, puede considerarse
como el punto de partida del interés del Dr. Tejera por el estudio
de los microorganismos del suelo, de los cuales buscaba aislar y categorizar
los elementos potenciales productores de antibióticos.
El Dr. Tejera
dedicó más de dos décadas a la recolección de muestras
de suelos de Venezuela y de países del extranjero. Trabajaba tanto en
su laboratorio privado instalado en su casa (diseñado y construido por
él mismo), como en el Instituto Nacional de Higiene “Rafael Rangel”
(fundado en 1938). En 1944, inició las investigaciones sobre microorganismos
del suelo. Como producto de su trabajo, recogió 22.750 muestras de ambientes
naturales y aisló 32.499 cepas, entre bacterias y hongos, en especial
actinomicetes (productores de sustancias con propiedades antibióticas).
Pese a que
el Dr. Tejera se autofinanciaba, recibió apoyo técnico y espacio
del Instituto Nacional de Higiene “Rafael Rangel” y subsidios de
los laboratorios Lederle y Merck Sharp & Dohme, de los Estados Unidos (esto
último, a cambio del envío de cepas del suelo ya aisladas por
el doctor Tejera, para que fueran estudiadas en el exterior en la búsqueda
de nuevos antibióticos).
Es de destacar
que la mayoría de las cepas aisladas por el Dr. Tejera, pertenecen al
orden de los actinomicetales aeróbicos (algunas patógenas, otras
no patógenas y algunas productoras de antibiosis), razón por la
cual debe ser considerado no un micólogo, sino un microbiólogo
especialista en actinomicetales. Así pues, el Dr. Tejera puede ser considerado
uno de los pioneros en el estudio y análisis de los actinomicetales (microorganismos
del suelo).
Fue tal
su labor en el campo de los actinomicetes, que le fueron realizados una serie
de homenajes y reconocimientos, como fue la designación de los cursos
sobre actinomicetes con su nombre. Así mismo, se dedicó a su memoria
el manual usado en los cursos internacionales sobre los actinomicetales: “Manual
de aislamiento y diagnóstico de actinomicetes patógenos”,
así como una exposición iconográfica y presentación
de un video sobre su vida y obra.
En 1980,
se designó "Dr. Enrique Tejera", en su honor, a los cursos
de postgrado internacionales, sobre actinomicetales patógenos, organizado
por el Grupo Internacional de Investigadores sobre Actinomicetales Patógenos
(GIIAP, cuyo origen se remonta a la Primera Conferencia Internacional sobre
Nocardia, celebrada en la Universidad de los Andes, Estado Mérida, en
el año 1974).
A lo largo de su vida, Tejera logró estudiar veinte mil muestras de suelo,
y clasificar casi cuarenta mil variedades de hongos. Era tal su afición
por los hongos, que su residencia, ubicada en Valle Arriba, Caracas, llevaba
por nombre “Los Hongos”.
Luego de
su muerte, su colección de cepas de microorganismos del suelo fue enviada
por su esposa a distintos laboratorios dedicados a la investigación en
los Estados Unidos, Europa y Venezuela, (al Grupo de Investigaciones Multidisciplinarias
de Actinomicetos Patógenos y del Suelo, en la Universidad de los Andes,
en el Estado Mérida). |