Entrevista al Dr. Miguel J. Zerpa Zafrané: Historia de la Cirugía en Venezuela
Primeros Intentos
Alrededor
de 1890 surgió la Sociedad de Médicos y Cirujanos y se efectuó
una transformación en las salas hospitalarias, lo cual permitió
iniciar la actividad quirúrgica, no sólo en mejores condiciones
sino, por primera vez, sobre unas bases ordenadas. Todo esto, en respuesta a
la necesidad de mejorar la enseñanza. De esta manera, se crearon cátedras,
y surgió el Internado y Externado en el Hospital Vargas (fundado en 1892),
así como el desaparecido galardón “Medalla de Oro del Internado”,
cumpliéndose así un primer ensayo de organización de la
docencia quirúrgica; incorporándose así las universidades
a la formación de cirujanos. Esta podría considerarse una primera
etapa del avance de la cirugía, pero en Caracas, ya que los estudiantes
o se quedaban con los maestros de la capital o viajaban al exterior para completar
su formación. Sin embargo, seguido a esto se dio una etapa de estancamiento
debido a las luchas políticas y las sucesivas guerras civiles, que contribuyeron
a conformar el cuadro de un territorio con problemas no sólo de pobreza
económica y deficiencias sociales, sino también de anomalías
sanitarias, situaciones que condujeron a la pobreza del país y el atraso
completo de la educación en todos sus niveles.
Cabe recordar que la Venezuela
de esa época era netamente agrícola y se caracterizaba por la
exportación del café y el cacao, principalmente. Así, la
dependencia a los mercados internacionales, el analfabetismo y la vida rural
de la mayoría de los venezolanos era una constante.
Sanitariamente, la población
venezolana vivía físicamente devastada, tanto por los efectos
de las guerras civiles como por las endemias tropicales, que se mantenían
y aumentaban en la medida en que existían las deficiencias sociales y
la pobreza económica.
A su vez, estas deficiencias
se originaban en una precaria cobertura de los servicios básicos de saneamiento:
agua potable, disposición de aguas negras y de basuras, viviendas pésimas,
atención médica y educación. El paludismo, la parasitosis
intestinal, las enfermedades típicamente infantiles (gastroenteritis,
neumonías) y las de origen hídrico (tifoidea, paratifoidea) afectaban
de manera relativamente similar a una población predominantemente rural
(alrededor del 90 por ciento en 1910) cuya expectativa de vida no superaba los
35 años. (http://www.monografias.com/trabajos15/venez-agraria/venez-agraria.shtml
).
Es importante destacar que este
primer ensayo de organización fue casi nulo para el interior del país,
que se encontraba prácticamente relegado de los avances. Así pues,
continuó un período estacionario debido a las luchas políticas
y guerras civiles, que mantuvieron el estado de pobreza y atraso de la educación
en general.
Para
el período presidencial del General Juan Vicente Gómez (1908-1935),
comenzaron a regresar algunos de los cirujanos que se encontraban en el exterior,
entre ellos varios profesores, quienes se encargaron de impulsar y promover
el resurgimiento de la enseñanza quirúrgica. Así, para
1911 se construyeron e inauguraron los nuevos pabellones de cirugía del
Hospital Vargas y para 1914 y 1915 se crearon los cargos de cirujanos adjuntos.
Esto coincidió con la llegada del Dr. Razzetti a la cátedra de
Clínica Quirúrgica, lográndose con esto una mejora tanto
en la organización como en las instalaciones hospitalarias.
Otro paso trascendental en el
desarrollo quirúrgico en Venezuela, según el Dr. Miguel de Zerpa
Zafrané en su libro “Evolución del Postgrado Quirúrgico”
, se dio en 1925, con la creación de los cargos de Médicos
Residentes en los hospitales, lo que permitió suministrar una enseñanza
práctica y teórica más adecuada, y con entrenamientos dirigidos
a quienes se estaban iniciando. Este hecho se tradujo en el surgimiento de los
venideros maestros de la Escuela Médica y el desarrollo de la cirugía
en las provincias, lo cual condujo a la formación de pequeños
núcleos quirúrgicos en las principales ciudades, origen este de
la posterior extensión de la cirugía a otros lugares del país.
Simultáneamente, surgieron
los primeros cirujanos que sintieron la necesidad de la especialización
en ciertas ramas de la cirugía. Nuevamente viajaron al exterior y al
regresar a Caracas comprendieron que los hospitales no les permitían,
por sus condiciones (la falta de organización y el no estar plenamente
calificados), ejercer en la práctica los conocimientos especializados
obtenidos fuera de Venezuela. Si bien los hospitales de Caracas brindaban las
condiciones mínimas para permanecer allí, los hospitales de la
provincia estaban desprovistos de prácticamente todo medio para el desempeño
de la cirugía. Esto provocó que el ejercicio quirúrgico
en el interior del país, tuviera lugar prácticamente sólo
en las clínicas privadas, dejando a los hospitales para atender casos
de suma urgencia. Es así como la cirugía cayó en otra etapa
“estacionaria”, dónde se intentaron dar algunos pasos, pero siempre entorpecidos
por la mala organización de la docencia y la carencia de hospitales calificados
para la enseñanza.
Sin embargo, en 1936, luego de
la muerte del General Gómez (1935), se dieron una serie de transformaciones
encaminadas al progreso de la nación, y la Escuela de Medicina fue una
de las más beneficiadas, ya que se intentaron innovaciones y aparecieron
esbozos de planificación. La cirugía, específicamente,
formó parte de este proceso: nuevas asignaturas fueron creadas, entre
estas, algunas de las cátedras auxiliares de la cirugía. Esto
produjo un mejoramiento de la enseñanza quirúrgica de pre-grado
y fue el “embrión de la todavía incipiente enseñanza de
postgrado”. ( Pp 73. Evolución del Postgrado Quirúrgico. Miguel
Zerpa Zafrané ). En este período los hospitales existentes
fueron mejorados, reformados y equipados; y se crearon otros. Este lapso se
tradujo en una fase de desarrollo para la cirugía y comenzó a
notarse un trabajo quirúrgico “por primera vez de conjunto”. (Pp73.
Evolución del Postgrado Quirúrgico. Miguel Zerpa Zafrané).
Pese
a que al entrevistado no le gusta relacionar el desarrollo de la cirugía
con los períodos gubernamentales, reconoce que con la llegada de la democracia
(tras la muerte del dictador Gómez), hubo una apertura total que dio
paso a la nueva tecnología y más facilidad para que el venezolano
viajara al exterior en busca de más conocimientos. Esta apertura está
enmarcada dentro del cambio del contexto agrícola al petrolero.
En
los años subsiguientes, y dependiente del desarrollo sanitario-asistencial,
surgieron nuevos hospitales en los cuales la cirugía no era el núcleo
único, sino que a su lado se desarrollaban especialidades directamente
ligadas a ella. Así, la cirugía de la provincia se incorporó
a la nacional. Es importante acotar que la cirugía desarrollada en el
interior del país se encontraba en peores condiciones y no estaba a la
par del desarrollo de la capital. No obstante, la formación de cirujanos
siguió realizándose de forma desordenada, debido a la inexistencia
de normas, reglamentos y planificación.
Más
tarde, mediante una disposición, el Ministerio de Sanidad y Asistencia
Social, ahora Ministerio de Salud y Desarrollo Social
(MSDS), asumió el control. Aunque su gestión estuvo encaminada
a mejorar las condiciones sanitarias del momento, la formación de los
cirujanos se vio indirectamente mejorada, ya que al obtener mejores condiciones
de trabajo, se facilitaba su entrenamiento.
Por otra parte, el Despacho de
Sanidad, al percibir la escasez de personal para cubrir su extensa red de hospitales,
intentó la formación apresurada de personal asistencial, y de
manera no planificada asumió la preparación de su equipo, sirviéndose
de las Residencias. Para ello se invirtió dinero y se lograron adelantos:
la Medicina Interna, la Obstetricia y la Pediatría se beneficiaron de
ello, pero la rama quirúrgica quedó relegada a un segundo plano,
y la formación de cirujanos, desde las residencias, se redujo a una gran
enseñanza operatoria desprovista de una base teórica sólida.
Esto se debe, principalmente, a dos factores: la falta de planificación
y la existencia de cirujanos desvinculados del medio docente, y por ende, sin
la disciplina necesaria para enfrentar la formación integral del cirujano.
Entonces, la gestión de
Sanidad, dirigida a preparar personal quirúrgico para su red de hospitales
en expansión, dio resultados positivos en cuanto a números, pero
le faltaba avanzar mucho en cuanto a la organización y el balance entre
los conocimientos prácticos y los teóricos. Pese a este panorama,
se encontraban cirujanos jóvenes poseedores de amplios conocimientos,
diseminados por los diferentes hospitales del país, logrando así
el incremento de la cirugía en Venezuela. |