Entrevista al Dr. Miguel J. Zerpa Zafrané: Historia de la Cirugía en Venezuela
Labor Titánica
Un factor determinante que
contribuyó a mejorar el problema fue el progreso y avance de las universidades
nacionales. Desde los comienzos del siglo, las universidades fueron influyendo
directamente en la formación de los cirujanos. En principio, su atribución
no cubría la formación posterior de sus egresados, es decir, su
labor llegaba hasta el momento en que confería el título de Doctor
en Ciencias Médicas o Médico Cirujano. Sin embargo, en los últimos
años, las universidades asumieron que su labor iba más allá
del conferimiento del grado, y debían preocuparse por completar la formación
de sus egresados a través de planes dirigidos y coordinados. Así
pues, ya no eran sólo la Universidad Central
de Venezuela y la de los Andes,
sino que se sumaron la del Zulia y posteriormente
la de Carabobo y Oriente.
Es de destacar que la preocupación por parte de las
escuelas médicas hacia el problema de la enseñanza de postgrados
en la especialidad quirúrgica comenzó tardíamente. Antes
de 1936 no existía en Venezuela ni la enseñanza, ni el medio,
ni los conceptos sobre la necesidad de un aprendizaje continuado del médico
a través de los cursos de postgrado. Aquellos que querían profundizar
sus conocimientos, buscaban la guía de un profesor, para seguirlo en
sus actuaciones, convirtiéndose muchas veces en su ayudante. Por su
parte, muchos de los profesores eran “autoformados”. No fue sino hasta 1936
cuando se incorporaron definitiva y oficialmente las especialidades quirúrgicas
al pensum de la docencia médica venezolana, (aunque algunas existían
desde comienzos de siglo). En este sentido, la Facultad de Medicina reconoció
oficialmente las siguientes especialidades quirúrgicas: Oftalmología,
Otorrinolaringología, Urología, Traumatología y Ortopedia
y Ginecología.
Con
el propósito de aliviar el congestionamiento estudiantil del Hospital
Universitario, a partir de 1958, el Hospital Vargas fue sede de algunas cátedras
clínicas. Para este mismo año, se dio el primer intento de coordinar
entre la UCV y el MSAS, con la creación de la “Escuela de Salud Pública”.
Dicha escuela, de carácter universitario y del Departamento de Formación
de Personal del MSAS, significó una fusión de fines comunes
de dos entidades preocupadas por la realización de postgrados. Por
otro lado, y con el propósito de contribuir a la docencia, la investigación
y el ejercicio de la medicina, el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social
creó en 1958 la “Comisión de Becas”; buscando de esta forma
preparar a “alto nivel” a su personal.
Para 1961 se reorganizó la Comisión de Fomento
de Estudios, Investigaciones y Becas, y se decidió darle una estructura
ajustada a la selección de becarios. Concretamente a lo relativo a
cirugía, se consideraron las recomendaciones derivadas de la ponencia
discutida en el II Congreso Venezolano de Cirugía, celebrado en Maracaibo
en 1953, referido en términos generales a la docencia quirúrgica
especializada.
El 29 de abril de 1965, se aceptó el criterio de las
becas de postgrado de Anatomía Patológica como una necesidad.
Así comenzó un curso en el Instituto
de Anatomía Patológica con 6 becarios, y se decidió
organizar otro en el nuevo departamento de Anatomía Patológica
del Hospital Vargas.
Es interesante ver que en Venezuela existen, desde hace algunos
años atrás, cursos de postgrado. El detalle está en que
no son de carácter obligatorio, así como tampoco existen normas
homogéneas que los orienten, de manera tal que se pueda obtener la
“estructuración profesional” necesaria. En cuanto a la organización
del departamento quirúrgico, es reciente la agrupación de las
especialidades afines para conformar departamentos en la Organización
Hospitalaria. Antes, tanto la asistencia como la docencia en los hospitales
universitarios se impartía a través de Servicios o Cátedras,
según fuese el caso, situación esta que desencadenó una
serie de consecuencias negativas, ya que dio pie al crecimiento exagerado
y desproporcionado de algunos servicios o cátedras. Por otro lado,
no existían normas ni acuerdos, por lo cual reinaban criterios facultativos
distintos.
Formación
Quirúrgica Especializada
La formación de un grupo de especialistas venezolanos se dio a través
de los estudios de postgrados realizados en el exterior, financiados por becas
otorgadas por el Estado o por iniciativa privada. La base de su formación
consistía en dos o más años de estudios en Estados Unidos
o Europa, asistiendo a un servicio especializado dirigido por un renombrado
maestro rodeado por un equipo de colaboradores, seguidos por una gira de inspección
por algunos reconocidos de la especialidad.
Aquellos que no tenían
la oportunidad de viajar al exterior, (la mayoría de la provincia),
se incorporaban al personal de uno de los servicios especializados de los
hospitales para obtener los conocimientos y la experiencia requerida. Mientras
tanto, otro porcentaje de especialistas se formó basándose en
el “autodidactismo” y la “guía unipersonal”, métodos estos poco
seguros para ejercer una práctica de tal envergadura como lo es la
cirugía.
Si bien es cierto que el Ministerio de Sanidad y Asistencia
Social realizó cursos de postgrado personal para atender sus necesidades
sanitarias asistenciales, y la Facultad de Medicina de la Universidad Central
de Venezuela realizó cursos orientados a mejorar y regularizar la existencia
de dichos cursos, también es cierto que no se había logrado
la elaboración de un plan conjunto, que ofreciera a los egresados posibilidades
prácticas de complementar su preparación y entrenamiento en
la carrera quirúrgica.
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