Medicina interna
Hipertensión arterial y diabetes mellitus
Tratamiento
Principios
generales del tratamiento: la modificación del estilo
de vida es un componente importante del tratamiento de la hipertensión, ya que
reduce la presión arterial, mejora la eficacia de algunos medicamentos
antihipertensivos, promueve otros aspectos de la salud metabólica y vascular, y
generalmente no conlleva a efectos adversos (5,6).
Reducción de peso: las
personas con diabetes y sobrepeso u obesidad pueden beneficiarse de cualquier
magnitud de pérdida de peso. Una pérdida de peso del 3 % al 7 % del peso
inicial mejora la glucemia y otros factores de riesgo cardiovascular
intermedios.Unapérdida sostenida de >10 % del peso corporal
suele ofrecer mayores beneficios, incluyendo efectos modificadores de la
enfermedad y la posible remisión de la diabetes tipo 2, y puede mejorar los
resultados cardiovasculares a largo plazo y la mortalidad.
Nutrición: se sugiere un estilo de alimentación tipo dieta
DASH o patrones mediterráneos. Además, intervenciones
que incluyen asesoramiento de alta frecuencia (≥16 sesiones en 6 meses) con
enfoque en cambios nutricionales, actividad física y estrategias de
comportamiento para lograr un déficit energético de 500 a 750 kcal/día.
Restringir la ingesta de sodio a menos de 2.300 mg/día.
Aumento de sales de potasio en la dieta (precaución en
caso de enfermedad renal avanzada).
Actividad física: al menos 150 minutos de ejercicio
aeróbico moderado por semana y que además incluya entrenamientos de resistencia
han demostrado que reducen la presión arterial, mejora
la sensibilidad a la insulina y reduce la grasa abdominal.
Disminuir el consumo excesivo de alcohol: no
más de 2 raciones al día en hombres y no más de 1 ración al día en mujeres.
Farmacoterapia:
la estrategia farmacológica de primera línea para pacientes con DM incluye: inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina
(IECA), bloqueadores de receptores de angiotensina II (ARA-II), diuréticos
tipo tiazida (ej. clortalidona), bloqueadores de canales de calcio de acción
prolongada. Dado que han demostrado un efecto positivo más allá de los umbrales
de PA, a través de la disminución y progresión de la albuminuria y del riesgo
cardiovascular.
Las
personas con presión arterial confirmada en consulta ≥130/80 mmHg cumplen los
requisitos para iniciar y ajustar la terapia farmacológica con el fin de alcanzar
el objetivo de presión arterial recomendado de <130/80 mmHg. En el caso de
individuos con presión arterial confirmada en consulta ≥150/90 mmHgademás
de los cambios en el estilo de vida se sugiere terapia farmacológica combinada
de preferencia en una sola píldora. Sin embargo, no deben utilizarse
combinaciones de inhibidores de la ECA y ARA II ni combinaciones de inhibidores
de la ECA o ARA II (incluidos los inhibidores de la neprilisina/ARAII)
con inhibidores directos de la renina (7).
En
personas con diabetes y una relación albúmina/creatinina en orina ≥300 mg/g de
creatinina o 30–299 mg/g de creatinina, un inhibidor de la ECA o un ARA II, a
la dosis máxima tolerada es el tratamiento de primera línea recomendado. Si se
utilizan algunas de estas clases; un antagonista del receptor de
mineralocorticoides (ARM) o un diurético, es necesario dar seguimiento a los
niveles séricos de creatinina/tasa de filtración glomerular estimada y de
potasio entre 7 y 14 días después del inicio del tratamiento y al menos una vez
al año (8).
Alternativas
emergentes Agonistas del receptor del péptido similar al glucagón de tipo1 (Semaglutida,Tirzepatida):en estudios
comoSURMOUNT-1ySTEP 8, mostraron reducciones de presión
arterial sistólica de 6-9 mmHg, junto con pérdida ponderal significativa
(–15 % del peso corporal). Estos resultados son relevantes en pacientes
con obesidad e hipertensión coexistentes.[8]
Iinhibidores del
cotransportador de sodio-glucosa tipo 2 (Dapagliflozina, Empagliflozina):en pacientes
con diabetes tipo 2 e HTA, reducen la presión arterial (–3 a –5 mmHg) y mejoran
desenlaces renales y cardiovasculares. Demostrando ser un tratamiento seguro
para pacientes con diabetes e hipertensión (9,10).
Figura
1: objetivos de presión arterial en pacientes
con hipertensión. Fuente:
tomado de guía AHA/ACC 2025. Figura 2: Recomendaciones para
el tratamiento de hipertensión arterial

Fuente:
Enfermedades cardiovasculares y gestión del riesgo: Estándares de atención en
diabetes (2024). |