Octubre-Diciembre 2004 21
DOI:10.70024 / ISSN 1317-987X
 
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Personajes
 





Dr. Enrique tejeras: Hombre de cosechas infinitas

Visión Tejeriana

La pasantía por el Instituto Pasteur de Francia, dejó en el Dr. Tejera una marcada influencia de la escuela Gestalt, según la cual “el todo es más que la suma de las partes”, por lo cual no era de extrañarse que el doctor analizara las situaciones y circunstancias en su contexto total y no de manera fragmentada. También pensaba que no es suficiente con aprender las cosas, sino que deben ponerse en práctica los conocimientos adquiridos en todo ámbito: las aulas, el laboratorio, el campo, la ciudad o el consultorio. Concebía la educación desde el lado teórico y el práctico.

En el libro “Gente de Ayer y de Hoy al Servicio de la Salud”, se define al Dr. Tejera en tres palabras claves: responsabilidad, entendida como “el deber ser”. Para Tejera la responsabilidad era “el hacer bien lo que hubiera que hacer”; la comprensión, que consistía en “manejar, captar y entender las relaciones entre los fenómenos” y la contemporaneidad, definida “como la capacidad de coexistir integralmente con otras personas en el mismo tiempo y en el mismo espacio”.

En palabras de su sobrina, la Doctora en Letras María Josefina Tejera, la característica que definía al doctor Tejera era “la responsabilidad”, a la cual debió su éxito en todos los campos en los que incursionó. De hecho, “desde muy joven se sintió responsable de su país, y más tarde de todos los ciudadanos del mundo, de allí su actuación. Eso explica sus intervenciones en los medios donde manifestaba sus críticas con dureza. En cambio, en sus relaciones familiares y con sus amistades fue consecuente y afectuoso. A su madre, por quien sintió un afecto especial, la visitaba todas las tardes, aunque hubiesen otras actividades que lo requirieran”.

Aunada a esta cualidad, el Dr. Tejera era un hombre sumamente trabajador: “el solía despertarse a las cuatro de la mañana y pasaba dos horas leyendo revistas médicas internacionales para estar al día con los avances y técnicas, luego descansaba para agarrar fuerzas e ir a trabajar al Instituto de Higiene”.

Esta actitud no era casual, y es que el Dr. Tejera era del pensar que las cosas simplemente se obtenían mediante el esfuerzo y el trabajo arduo, “con honestidad y deseos de servir al país y no de servirse del país para sí mismo”, razón por la cual su sobrina considera que el Dr. Tejera “murió en el momento justo, porque de estar vivo no estaría contento con la situación actual”.

Fue precisamente esta manera de pensar y obrar lo que lo llevó a compartir escenarios con destacadas personalidades, tales como Alexander Fleming, descubridor de la penicilina; sembrar un árbol en el Parque del Este de Caracas junto a Rómulo Gallegos, recibir "El Gran Cordón de la Orden del Libertador" de manos del entonces Presidente de la República Rómulo Betancourt y asistir a reuniones de personalidades como el insigne botánico y naturalista suizo, Henri Pittier.

Además era muy amigo de Medina Angarita, quien fue Presidente de Venezuela (1941-1945), del destacado escritor Arturo Uslar Pietri, de Nicomedes Zuluaga con quien estaba emparentado, de Policarpo Espejo y Roberto Massiani, colaboradores con él en el Ministerio de Sanidad, de Diego Nucete Sardi y del médico parasicólogo Arnoldo Gabaldón, y de otros médicos de la época como Pastor Oropeza, José Baldó, Martín Vegas, Leopoldo García Maldonado, Félix Lairet y Martín Vegas.

Enrique Tejera Guevara dedicó su vida no sólo a compartir su labor de investigación al progreso de la medicina venezolana, sino a desempeñar cargos políticos y sociales, que lo hicieron merecedor de una serie de reconocimientos, homenajes y distinciones, tanto a nivel nacional como internacional.

Nacido en 1889, y desaparecido físicamente el 18 de noviembre 1980 en Caracas, su vida abarcó el desarrollo de una amplia gama de actividades. Fue médico, profesor, microbiólogo, investigador, micetólogo (uno de los primeros actinomicetólogos de América), conservacionista, Presidente del Estado Carabobo, Ministro de Sanidad y Embajador Plenipontenciario ante Bélgica, Uruguay y Paraguay respectivamente. Aunado a todo esto, estuvo estrechamente relacionado con el Instituto Nacional de Higiene "Rafael Rangel", su “segundo hogar”. Aún hoy, a 25 años de su muerte, sigue vigente su gran legado a la medicina venezolana.

Introducción
Tejera como Actinomicetólogo
Al Servicio Público
Visión Tejeriana

NOTA: Toda la información que se brinda en este artículo es de carácter investigativo y con fines académicos y de actualización para estudiantes y profesionales de la salud. En ningún caso es de carácter general ni sustituye el asesoramiento de un médico. Ante cualquier duda que pueda tener sobre su estado de salud, consulte con su médico o especialista.





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