Octubre-Diciembre 2025 104
DOI:10.70024 / ISSN 1317-987X
Artículos
 




Fisiología
Mitos y realidades del entrenamiento en altura (Revisión)

Introducción

El tema de la vida en la altura es de gran relevancia tanto por lo que concierne a las personas que viven en cotas altas, como por el amplio uso que se hace en la actualidad de los campamentos de entrenamiento en alturas medias, con el objeto de mejorar la capacidad de rendimiento de los atletas. En las altas cordilleras de África, Asia y Sudamérica viven alrededor de 150 millones de personas en alturas superiores a los 2000 msnm, y es importante conocer la influencia que impone esta condición en el organismo humano, tanto en la salud como en la enfermedad. Además, es importante conocer las exigencias del hábitat en la vida de los seres vivos, y analizar las respuestas de aclimatación que enfrentan las personas que se someten a entrenamientos físicos intensos. Con la concesión de la sede de los XIX Juegos Olímpicos de la era moderna, a Ciudad de México en 1968, (ciudad situada a 2240 msnm), se realizaron numerosas investigaciones antes, durante y después de los mismos, que contribuyeron a conocer el comportamiento del cuerpo humano en ese ambiente, y como afectaba la altitud el rendimiento de los atletas en los distintos deportes y especialidades atléticas. Desde entonces, y con el éxito alcanzado por atletas provenientes de lugares ubicados a más de 2000 msnm (keniatas, etíopes, eritreos.), se ha difundido masivamente el entrenamiento en la altura. Hoy en día se puede afirmar sin exageración que esta práctica está institucionalizada en casi todo el mundo. En años recientes se ha descrito la participación de distintos factores relacionados con la hipoxia, que se activan o acentúan sus efectos cuando el sujeto se desempeña en dichos ambientes (1,2). También se han logrado importantes avances en el conocimiento de las respuestas del organismo humano en altitudes medias, altas y extremas, así como en el uso de la hipoxia artificial mediante cámaras o recintos especiales (1,2). Además, se han identificado un número significativo de genes que pudieran estar vinculados con el rendimiento físico en condiciones de hipoxia (3,4).

Clasificación de la altitud

La continuidad en la altitud es nominalmente clasificada en 5 categorías (5):

Nivel del mar o cerca del nivel del mar: 0 a 500 m.

Baja altitud: >500 a 2000 m.

Altitud moderada: >2000 a 3000 m.

Alta montaña: >3000 a 5500 m

Altitud extrema: >5500 m.

Hipoxia

La hipoxia es la disminución del contenido de oxígeno en el aire que se respira. Esta es una condición que se produce cuando se asciende a cotas elevadas. En estos casos no disminuye el porcentaje de oxígeno en el aire inspirado, sino que disminuye la presión parcial del mismo y ello trae como consecuencia la reducción del número de moléculas de oxígeno en el aire que se respira, proporcionando una oferta menor del mismo a los tejidos, y en particular al músculo esquelético, lo que afecta el rendimiento en ejercicios de una duración superior a los 4 ó 5 minutos. Se describen tres condiciones relacionadas con la hipoxia (6):

Hipoxia aguda: que son las respuestas que se observan en las 2-3 primeras horas de exposición a la altura, hasta los 5 días de permanencia.

Hipoxia crónica: son las respuestas observadas, desde el sexto día de exposición en adelante.

Hipoxia de toda la vida: cambios que se observan en las personas que fueron concebidas, nacieron y han vivido toda su vida en la altura.

En las primeras horas de permanencia en la altura el organismo pone en marcha unos mecanismos que buscan compensar los efectos adversos de la hipoxia, que se conocen como proceso de acomodación. Los cambios orgánicos y funcionales observados durante la permanencia de algunas semanas se denominan aclimatación. Ambas condiciones son reversibles al bajar de la altitud e instalarse de nuevo en tierras bajas. La adaptación se ha descrito en algunos animales que viven permanentemente en la altura, como es el caso de la llama de Los Andes y el yak de los Himalayas, y las características funcionales desarrolladas por ellos se trasmiten de generación en generación a la descendencia. Está menos claro si esto ocurre en los humanos, como sería el caso de los Sherpas (etnia de las montañas de Nepal en los Himalayas) y los indígenas de los Andes (6).

Cambios físicos con la altitud

1.- Disminución de la presión atmosférica.

La presión atmosférica disminuye de forma proporcional a la altura, a razón de 1 mmHg por cada 10 metros de ascenso, aproximadamente (7,8), pero la composición química del aire permanece igual que a nivel del mar. Lo que ocurre es una disminución de las presiones parciales de los gases que lo integran, y ello afecta el intercambio gaseoso entre el medio ambiente y los pulmones, entre los pulmones y la sangre, y entre la sangre y las células. Este proceso responde a la ley de las presiones parciales de los gases, descrita por Dalton. De acuerdo a esta ley, en La Guaira el oxígeno ejerce una presión de 160 milímetros de mercurio (mmHg) y en el pueblo de Apartaderos en el estado Mérida (Venezuela), situado a 3400 msnm, es de solo 105 mmHg. Esta diferencia de presión, desde un punto de vista práctico, actúa como si existiera menos oxígeno en el aire que se respira. Este efecto se conoce como “porcentaje efectivo de oxígeno” (Tabla I)

Realizando las correcciones correspondientes, a nivel del mar la presión de oxígeno en los pulmones es de 103 mmHg, mientras que en Apartaderos es de 66 mmHg, afectando por lo tanto el intercambio gaseoso. Afortunadamente el cuerpo humano dispone de una proteína transportadora de oxígeno, la hemoglobina (Hb), que pese a esas diferencias tan grandes de presión de oxígeno en los pulmones, la saturación de la Hb apenas disminuye un 10% (Figura I)

Figura 1.-Curva de saturación de la hemoglobina. En la figura  se observan diferentes grados de saturación de la Hb de acuerdo a la presión de O2 en el aire. Para que la saturación sea del 100% se requiere respirar oxígeno puro o aire en una cámara hiperbárica (Fig II) a 2 atmósferas de presión aproximadamente.

Figura 2 .- Modelo de cámara hiperbárica


En la figura 3 y en la tabla I se observa cómo se modifica la presión atmosférica, la presión de oxígeno y el porcentaje efectivo de oxígeno de acuerdo a la altitud sobre el nivel del mar (9).

Figura 3.- Curva de Zuntz


TABLA I.- Efectos de la altitud en la presión atmosférica, presión de oxígeno y porcentaje de oxígeno efectivo

ALTITUD

(msnm)

P. ATMOSFÉRICA

(mmHg)

P. OXÍGENO

(mmHg)

O2 EFECTIVO

(%)

0

760

160

20,93

500

716

150

19,62

1000

674

141

18,44

1500

634

133

17,39

2000

596

125

16,35

2500

560

117

15,30

3000

526

110

14,38

3500

493

103

13,47

4000

462

97

12,68

En la tabla II se muestra la saturación de la hemoglobina a diferentes presiones arteriales de oxígeno.

TABLA II.- Saturación de la hemoglobina a diferentes presiones parciales de oxígeno

PaO2 %             Sat Hb

27 (P50)                 50

40                          75

50                          85

60                          90

80                          95

100                        97,5

150                        100

.

2.- Disminución de la temperatura.

Con el ascenso, la temperatura desciende a razón de 1ºC cada 150 a 180 metros (m) de ascenso, dependiendo de la orientación del terreno. En la ladera sur los cambios son más rápidos que en la norte (7,8). Con la altitud se generan lo que se conoce como pisos térmicos.

Por otra parte, hay que considerar la sensación térmica (10), que depende tanto de la temperatura ambiente como de la velocidad del viento. Es el equivalente a la temperatura que aprecia el cuerpo como producto de estos dos factores. En la alta montaña hay que tomar muy en cuenta este factor por el riesgo que existe de enfriamiento extremo e incluso congelación. Cuando la temperatura ambiente es de 5ºC y la velocidad del viento es de 20 km/h, la sensación que registra nuestro cuerpo es como si estuviéramos a una temperatura de 1ºC (Tabla III), pero si la temperatura ambiente es de -10º C y la velocidad del viento de 30 km/h, la temperatura que percibe nuestro cuerpo es de -20ºC, y así sucesivamente. En las grandes alturas hay que tomar en cuenta estos factores por el riesgo de congelamiento y muerte, si no se lleva el atuendo adecuado.

3.- Disminución del vapor de agua en la atmósfera.

La disminución del vapor de agua en la atmósfera es más intenso que la disminución de la presión parcial de oxígeno. A 2000 msnm el vapor de agua disminuye en un 50%, y a los 4000 msnm la disminución es del 75%. Esta es una de las causas más importantes de deshidratación en grandes alturas, lo cual unido a la velocidad del viento, y a los cambios que ocurren en el sistema endocrino (hormona antidiurética, aldosterona, renina) son factores que contribuyen tanto a la deshidratación como al enfriamiento (11).

4.- Aumento de la irradiación solar.

Con el ascenso aumenta tanto la radiación infrarroja como la ultravioleta, siendo esta última la que produce las quemaduras solares y la inflamación de la córnea. La irradiación solar aumenta entre un 2% y un 4% cada 100 metros de ascenso, hasta los 2000 msnm. Después 1% por cada 100 metros de ascenso adicionales. La presencia de nieve acentúa todavía más el efecto de las radiaciones por reflexión de la luz solar, pudiendo incrementarse la radiación hasta en un 90% (8).

5.- Disminuye la densidad del aire.

Este hecho facilita la mecánica respiratoria porque reduce el trabajo de los músculos respiratorios para vencer la resistencia de las vías aéreas. También favorece el desplazamiento, el levantamiento y lanzamiento de objetos. En Ciudad de México la disminución de la densidad del aire tiene un efecto similar que desplazarse con un viento a favor de 1,7 m/seg (12)

TABLA III .- Sensación térmica o efecto windchill para temperaturas

desde 5 a -30º C

Temp

Vel k/h

5

0

-5

-10

-15

-20

-25

-30

5

4

-2

-7

-13

-19

-24

-30

-36

10

3

-3

-9

-15

-21

-27

-33

-39

15

2

-4

-11

-17

-23

-29

-35

-41

20

1

-5

-12

-18

-24

-30

-37

-43

25

1

-6

-12

-19

-25

-32

-38

-44

30

0

-6

-13

-20

-26

-33

-39

-46

35

0

-7

-14

-20

-27

-33

-40

-47

40

-1

-7

-14

-21

-27

-34

-41

-48

45

-1

-8

-15

-21

-28

-35

-42

-48

50

-1

-8

-15

-22

-29

-35

-42

-49

55

-2

-8

-15

-22

-29

-36

-43

-50

60

-2

-9

-16

-23

-30

-36

-43

-50

65

-2

-9

-16

-23

-30

-37

-44

-51

70

-2

-9

-16

-23

-30

-37

-44

-51

75

-3

-10

-17

-24

-31

-38

-45

-52

80

-3

-10

-17

-24

-31

-38

-45

-52

6.- Disminuye la fuerza de gravedad.

Este hecho resulta ventajoso también tanto para el desplazamiento, el levantamiento y el lanzamiento de objetos. La fuerza de gravedad disminuye 0,003086 m/seg2 por cada 1000 metros de ascenso. En Ciudad de México la disminución de la fuerza de gravedad es de 0,00691 m/seg2 y el efecto sumado de la disminución de la densidad del aire y la disminución de la fuerza de gravedad, permite mejorar varios centímetros el rendimiento en los saltos de altura, longitud y garrocha y en varios decímetros los lanzamientos de disco y jabalina (12).


Mitos y realidades del entrenamiento en altura (Revisión)
Introducción
Respuestas fisiológicas en la aclimatación a la altura
Hipoxia y eritropoyesis
¿es útil el entrenamiento en la altura?
¿Mitos – realidades?
Referencias

NOTA: Toda la información que se brinda en este artículo es de carácter investigativo y con fines académicos y de actualización para estudiantes y profesionales de la salud. En ningún caso es de carácter general ni sustituye el asesoramiento de un médico. Ante cualquier duda que pueda tener sobre su estado de salud, consulte con su médico o especialista.