Medicina interna
Monitorización ambulatoria de la presión arterial (MAPA) Aplicaciones clínicas y valor diagnóstico
Introducción
La monitorización ambulatoria de la presión arterial
(MAPA), también conocida por sus siglas en inglés ABPM (Ambulatory Blood
Pressure Monitoring), se ha establecido como una herramienta diagnóstica
fundamental y superior en el manejo de la hipertensión arterial (HTA). A
diferencia de las mediciones convencionales de presión arterial (PA) realizadas
en el consultorio, el MAPA permite obtener un registro de la presión arterial
más exacto y fiable a lo largo de 24 horas. Este registro contínuo revela el
comportamiento tensional del paciente en su entorno habitual, lo cual minimiza
el sesgo asociado con la toma de PA en un ambiente clínico y permite una
evaluación más completa del perfil de PA (1)
La hipertensión sigue siendo la principal
causa prevenible de mortalidad cardiovascular y por todas las causas a nivel
mundial. Los valores de PA obtenidos mediante MAPA, especialmente durante los
períodos de 24 horas, diurno y nocturno, se correlacionan de manera superior
con la morbimortalidad cardiovascular en comparación con la PA clínica. De
hecho, la evidencia sugiere que la presión nocturna es el estimador que posee
la relación más estrecha con el riesgo cardiovascular (2-4).
Los
estudios epidemiológicos han demostrado que la PA ambulatoria ayuda a
estratificar con mayor precisión la gravedad de la hipertensión y a predecir el
riesgo cardiovascular del paciente, probablemente porque refleja de manera más
exacta la carga de PA sobre el corazón y los vasos. Por ello, las guías
clínicas contemporáneas de sociedades como la European Society of
Hypertension (ESH) y la American Heart Association/American College of
Cardiology (AHA/ACC) recomiendan de manera unánime el uso de la MAPA como
una tecnología de vanguardia (5-7). |