Octubre-Diciembre 2025 104
DOI:10.70024 / ISSN 1317-987X
Artículos
 



Obstetricia
Morfología placentaria macroscópica de pacientes con diagnóstico de COVID-19

Discusión

Venezuela al igual que el resto del mundo ha sido sacudida por el COVID 19, hecho del cual no escapa la población EMB cuyo riesgo crece exponencialmente debido a que sustenta dentro del claustro uterino al producto de la gestación. La enfermedad por COVID-19 y EMB es un tema poco estudiado en comparación de la esfera respiratoria. En la investigación, las EMBs que adquirieron la infección por COVID-19 se encontraban entre los 15 a los 44 años con promedio de 26,42 ± 7,82 años; el 70 % estaba al término de su EMB.

Rasmussen y cols. (8) reportaron 18 EMBs con enfermedad por COVID-19 en el año 2019, todas las infecciones se produjeron en el tercer trimestre y los hallazgos clínicos fueron similares a los de adultas no grávidas, y en algunos casos se observó sufrimiento fetal y parto prematuro, semejante a lo encontrado en el presente estudio, difiriendo en la edad gestacional que en nuestro caso fue en el segundo trimestre la mayor población, y donde 25 % de los neonatos presentaron puntuación de Apgar menor a 7; 28 % ameritó UCIN y 28 % tuvo dificultad respiratoria.

No obstante, Pérez y cols. (9), incluyeron 14 pacientes con media de 29.3 semanas de EMB. 78,5 % multigestas y 21,4 % primigestas, su edad media fue 22,6 años. El 71,4 % tenía obesidad o sobrepeso como comorbilidad. Síntomas: 28,4 % tos, 14,2 % fiebre y 14,2 % tos, fiebre, odinofagia y diarrea. La mayoría fue de presentación leve (71,4 %) y 28,5 % moderada. No hubo evidencia de infección vertical en ninguno de los casos, muy semejante a la presente investigación. En la cual, 40 % fueron segundigestas, 37 % eran multíparas y un 23 % fueron primigestas. Los síntomas referidos por las embarazadas con involucraron la tos (80 %); la fiebre (50 %), teniendo concordancia con lo mencionado. Sin embargo no hubo reporte de odinofagia o diarrea.

Por otra parte y en contraste con lo mencionado por Soto y cols. (10) que señalan aumento del grosor placentario en las EMBs con COVID 19, en el estudio el grosor placentario fue normal en el 68 % de los casos, y solo un14 % de la muestra presentó un aumento de dicho grosor, difiriendo el presente estudio con a estos hallazgos. Asimismo, estos autores reportaron que un total de 52 de 57 (91,23 %) pacientes con infección por SARS-CoV-2 tuvo leve síntomas o tos, 59,65 % tenían fiebre, 26,32 % tenían mialgia, 38,60 % tenían dolor de cabeza, 14,04 % tenían odinofagia, 19,30 % anosmia, 3,51 % ageusia, 21,05 % disnea; 19,30 % neumonía. El espesor placentario fue significativamente mayor en el grupo de embarazadas con COVID-19 que en el grupo control (p<0,001) en los 3 trimestres. Aunque la diferencia no fue significativa en el primer trimestre (p>0,05), fue significativa en el segundo trimestre (p<0,001) y tercer trimestre (p<0,001).

García y cols. (11) describieron las características ecográficas macroscópicas de las placentas de EMBs infectadas. La edad media de las madres fue de 36,4 años (26-43 años). Se observó un aspecto heterogéneo anormal de la placenta con coexistencia de áreas hipo e hiperecoico, sugestivas de infarto y calcificación respectivamente. Todas las placentas tenían las mismas características macroscópicas con apariencia de red moteada blanquecina que afecta al menos al 80 % de la economía placentaria. Mientras que Staicu y cols. (12) identificaron los hallazgos ecográficos adaptados al momento de la infección por SARS-CoV-2. Observaron la aparición de focos hiperecoicos dispersos, sin sombra acústica posterior, diseminados por la placenta, aumentando en número y tamaño con exámenes consecutivos, creando una apariencia de “cielo estrellado” similar al patrón ecográfico descrito en la hepatitis aguda. Estos focos se fusionaron más tarde para formar hendiduras interlobulillares, en forma de araña y en forma de coma. Posteriormente, las lesiones se organizan para formar un conglomerado calcáreo consistente a lo largo de toda la placa basal, una “línea blanca” con bordes en negrita hacia la placa coriónica formando ángulos blancos. Los cambios placentarios imitan el proceso de envejecimiento fisiológico, pero ocurren antes en la gestación; focos eco densos están más extendidos y se organizan en un corto período para formar la línea blanca ecoica. Sin embargo, estos hallazgos no guardaron relación con los registrados en el estudio realizado. Los casos nacidos prematuramente por cesárea (23 %) fueron ingresados y seguidos en una UCIN nivel III durante 3 meses. No presentaron fiebre ni signos sugestivos de infección. En la presente serie no se encontraron ninguna de estas características placentarias por ultrasonido, apareciendo imágenes normales, mientras que la evolución neonatal de los productos es muy semejante a lo mostrado por nuestro estudio Estas observaciones son similares a las encontradas en el estudio realizado en cuanto a la evolución neonatal donde presentamos 25 % de los neonatos obtuvo puntuación Apgar menor a 7; el 28 % requirió ingreso a UCIN y el 28 % presentó dificultad respiratoria.

De forma similar, en esta investigación se encontró, además una correlación negativa con cierta fuerza estadística entre el lapso desde la infección por SARS-CoV-2 hasta la primera mención de cambios ecográficos placentarios y peso placentario pequeño (r = −0,47, p = 0,124) y peso fetal al nacer (r = −0,316, p = 0,318). Tras la evaluación de las imágenes placentarias por parte de los cuatro equipos de medicina materno-fetal investigadores, el coeficiente de correlación entre clases para mediciones promedio de múltiples evaluadores con el acuerdo absoluto fue 0,68 IC 95 % [0,41-0,85], p <0,001 para el aspecto placentario de "cielo estrellado” que representa una concordancia de débil a buena. La concordancia inter observador para el aspecto “línea blanca” fue de 0,90 IC 95 % [0,81–0,95], p < 0,001, lo que representa un buen acuerdo.

Sin embargo, la apariencia de la placenta en “cielo estrellado” y la placa basal “línea blanca”, puede surgir como factor de riesgo para la maduración placentaria temprana. Este patrón placentario no es un instrumento para guiar el manejo obstétrico y perinatal, pero puede ser una herramienta de alarma que exige precaución en el seguimiento del EMB y la atención periparto. Los hallazgos placentarios difieren de los encontrados en la investigación, ya que aunque además del grosor y tamaño placentario, se indagaron otros hallazgos como quistes, hematomas placentarios e hipo e hiperecogenidad, estos no se evidenciaron en las 40 ecografías realizadas. Esta discrepancia pudiera deberse a que en los artículos previamente señalados fueron incluidas EMB con sintomatología por COVID-19 moderada a severa.

Fortalezas y limitaciones: El presente estudio es uno de los pocos en nuestro país que informa sobre ultrasonido placentario y COVID-19. El pequeño número de pacientes se explica por los estrictos criterios de inclusión para potencialmente limitar los factores conocidos responsables de la maduración placentaria temprana o las calcificaciones prematuras y el plazo limitado para la selección. Otra limitación importante fue el estado descriptivo de nuestro estudio. Para confirmar nuestra observación, es muy necesario un grupo de control. Sin embargo, los testigos ideales habrían de ser seleccionados antes de la pandemia de SARS-CoV-2, ya que las infecciones por COVID 19 durante el EMB son en su mayoría asintomática y muchos pacientes no son diagnosticados o no declarados. Además, la mayoría de la población ahora está vacunada contra el SARS-CoV-2.


Continua: Conclusiones

Morfología placentaria macroscópica de pacientes con diagnóstico de COVID-19
Introducción
Métodos
Resultados
Discusión
Conclusiones
Referencias

NOTA: Toda la información que se brinda en este artículo es de carácter investigativo y con fines académicos y de actualización para estudiantes y profesionales de la salud. En ningún caso es de carácter general ni sustituye el asesoramiento de un médico. Ante cualquier duda que pueda tener sobre su estado de salud, consulte con su médico o especialista.