Medicina interna
Monitorización ambulatoria de la presión arterial (MAPA) Aplicaciones clínicas y valor diagnóstico
Consideraciones técnicas y metodológicas
La utilidad
del MAPA depende críticamente de la correcta implementación del protocolo y la
validación del equipo.
Validación de equipos
Es
indispensable utilizar dispositivos de MAPA que hayan sido validados siguiendo
estándares internacionales, como el Protocolo de la Asociación Europea (ESH-2010)
o la norma ISO 81060-2:2018; esta última norma en el último año es la exigida
por los diferentes entes que elaboran los registros de equipos adecuadamente
validados, pero el protocolo ESH-2010 ha sido el más utilizado a nivel mundial,
por la mayoría de los equipos actualmente validados e incluidos en esos mismos
registros. Se ha señalado que una gran parte de los dispositivos de PA
disponibles en el mercado no han pasado los protocolos de validación
estandarizados (8,16,29).
Requisitos mínimos de lecturas
Las guías
actuales para la práctica clínica recomiendan un número específico de lecturas,
para asegurar una estimación fiable del nivel de PA en el paciente individual (17,18).
Sin embargo, la base de datos IDACO, que incluye a más de 13.000 participantes,
ha analizado cuántas lecturas son realmente necesarias para propósitos de
investigación, donde la necesidad de maximizar el tamaño de la muestra puede
llevar a relajar los criterios.
Los criterios recomendados en este estudio
epidemiológicos son:
- Vigilia: Mínimo de 8 lecturas válidas.
- Sueño: Mínimo de 4 lecturas válidas.
- Alternativa Diurna/Nocturna:
Mínimo de 6 lecturas diurnas y 3 nocturnas (5,7).
Estas cifras, considerablemente inferiores a
las 20/7 lecturas recomendadas por algunas guías, han demostrado ser
suficientes para estimar el nivel de PA ambulatoria, diagnosticar la HTA
ambulatoria y evaluar el riesgo CV sin pérdida significativa de información
(7).
No obstante, estos criterios no deben
aplicarse a la práctica clínica individual, donde los médicos deben adherirse a
las guías que buscan obtener el número máximo de lecturas posible para el
manejo del paciente. Para alcanzar una precisión del 5 % en la estimación de la
PA en pacientes individuales, se requieren muchas más lecturas (6).
Definición del período nocturno
La
definición precisa del período nocturno, o de reposo, es crucial para el
análisis del dipping status. Tres métodos comunes incluyen:
- Horario fijo: se establece
un intervalo de tiempo predefinido (ej. 00:00 a 06:00).
- Auto-reporte del paciente (diario): el
paciente anota las horas reales de sueño.
- Actigrafía: un método más objetivo y preciso.
Incluir tiempos de transición (horas en que
algunos pacientes están dormidos y otros despiertos) puede ser una fuente de
inexactitud de los datos. Un estudio sugirió que los horarios fijos (ej.
medianoche a 6 a.m.) pueden tener una mejor correlación con la PA de sueño si
se garantiza que el paciente está dormido, aunque la actigrafía ofrece la mejor
consistencia (8,12,20). El sueño influye significativamente en la caída
nocturna de la PA; una duración de sueño percibida inferior a la habitual se
asocia con un aumento progresivo de la PA nocturna (14).
Perspectivas futuras y variables en investigación
El MAPA
sigue evolucionando como una herramienta diagnóstica y pronóstica, incorporando
variables más sofisticadas que actualmente se limitan en gran medida al ámbito
de la investigación, pero que han demostrado influencia en el análisis integral
del riesgo cardiovascular, y el verdadero control del paciente hipertenso.
Variables avanzadas
- Índice de rigidez arterial ambulatoria
(AASI): Este índice es una estimación de la
rigidez arterial obtenida a partir del MAPA y se ha correlacionado con la
velocidad de la onda de pulso (VOP), un marcador de riesgo CV establecido
y ampliamente recomendado por las guías de hipertensión. El AASI se
calcula mediante la pendiente de la regresión lineal entre la PA sistólica
y diastólica a lo largo de 24 horas (AASI = 1 - m, donde 'm' es la
pendiente). Se considera patológico un valor por encima de 0.5. El AASI se
ha relacionado con eventos CV fatales y no fatales (25,26,29).
2.
Incremento matutino de la presión arterial (morning
surge): es una variable avanzada de la monitorización
ambulatoria de la presión arterial (MAPA) clasificada dentro de los patrones
específicos de la variabilidad de la presión arterial (VPA). Este fenómeno se
refiere a la magnitud del aumento de la presión arterial que ocurre durante la
transición del sueño al despertar, un periodo en el que se observa un pico en
la incidencia de eventos cardiovasculares (13).
En el
contexto de la investigación, el morning surge ha sido asociado con un
mayor riesgo de eventos cardiovasculares y mortalidad, particularmente
accidentes cerebrovasculares de etiología hemorrágica, según estudios
realizados en Japón y otros países asiáticos. Sin embargo, su significado
pronóstico independiente sigue siendo un tema de debate, debido a que su grado
de elevación tiene una correlación positiva con el descenso nocturno de la PA,
un factor potencialmente protector, lo que dificulta la separación de los
efectos independientes. Adicionalmente, se ha observado que el aumento matutino
es considerablemente menor en poblaciones caucásicas en comparación con las
asiáticas (13).
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