Micología
Pneumocystis carinii y neumocistosis
Definición y epidemiología
Definición La neumocistosis es una infección causada por un hongo oportunista, Pneumocystis carinii, el cual produce típicamente neumonía intersticial en pacientes inmunocomprometidos y menos frecuentemente infección extrapulmonar (2,5,8,11,12,16,19).
Epidemiología En 1981, la frecuencia de neumonía por Pneumocystis carinii en hombres homosexuales, aparentemente saludables, fue uno de los primeros factores que llevaron al reconocimiento de la epidemia del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), que ha sido la causa principal de morbimortalidad en estos pacientes (25, 30).
La neumonía por P. carinii en los sujetos infectados con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), ha sido la enfermedad marcadora de SIDA más frecuente y la primera en la que se demostró la eficacia de la quimioprofilaxis. Esto representa un paradigma de la enfermedad susceptible de intervención farmacológica preventiva, dada su incidencia en grupos bien definidos e identificables, severidad y la existencia de agentes antimicrobianos activos, seguros y de fácil administración (4, 8,12).
Se admite que la mayoría de las personas se infectan por P. carinii en la infancia, el 75% antes de los 4 años en países desarrollados. Esta infección es asintomática, pero persisten formas quísticas en estado latente que se reactivan cuando se deprime la inmunidad celular. La alta prevalencia de anticuerpos antineumocistis presente en jóvenes, ha llevado a presuponer que la infección en adolescentes y adultos inmunosuprimidos es causada por la reactivación de las formas latentes (3,15,40). Además, se presume que P. carinii es un hongo ubicuo que normalmente está presente en el ambiente (6,7).
En el niño infectado por VIH, el número de CD4 no es indicador predictivo para la NPC. Los niños menores de 1 año con linfocitos CD4 < 1.500 tienen 90% de riesgo de padecer la enfermedad (5) .
La NPC ocurre en inmunodeprimidos con afectación de la inmunidad celular como inmunodeficiencias congénitas, niños malnutridos, adultos sometidos a tratamiento inmunosupresor, pacientes transplantados, entre otros. Es la infección oportunista más común entre los pacientes infectados con Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) en el mundo occidental. La frecuencia es variable según países y oscila entre 30-43% de todas las infecciones oportunistas (14-16,20).
Más de la mitad de los pacientes infectados con VIH han sufrido una NPC en algún momento de su evolución, aunque con tratamiento profiláctico el número de pacientes que desarrolla la enfermedad está disminuyendo (5,20, 21,39).
La infección por P. carinii es indicativa del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) en el 28% de los casos, en algunos países. El riesgo de NPC se ha correlacionado con una cantidad de células CD4 + circulantes de menos de 200 x 106 L (4,5, 13).
La letalidad de esta enfermedad es del 10-15% en el primer episodio y más elevada en los siguientes (4,24-27). El reservorio natural de P. carinii es desconocido. La infección de múltiples especies con este hongo sugiere que está ampliamente esparcida en el ambiente. Estudios recientes han demostrado secuencias del ADN en esporas halladas en muestras del aire (6,23) .
La transmisión persona-persona no se ha documentado, sin embargo los grupos o brotes de infección sugieren que esto ocurre. Hallazgos recientes indican que la mayoría son de adquisición reciente a partir de una fuente de infección común (humana o ambiental) y que los seres humanos son importantes en el ciclo de transmisión del P. carinii (6)
El tracto respiratorio es la puerta de entrada para P. carinii y la infección primaria aparentemente está en el pulmón. Aunque la forma infecciosa de este hongo no es conocida, el cuerpo intraquístico o las pequeñas formas tróficas liberadas en el esputo pudieran constituir una forma infectante (15).
En Venezuela, hasta ahora, existen pocas investigaciones realizadas sobre NPC. Un estudio realizado en el estado Bolívar, durante el año 2000, demostró una prevalencia de neumocistosis en el 35% de pacientes inmunocomprometidos (n=40); el 25% tenían entre 15 y 25 años de edad. Similares resultados se demostraron en el Distrito Federal (1999), estos datos confirmaron una prevalencia de NPC en un 40% ( 12/30) con edades comprendidas entre 18-69 años (7,14). |