Medicina interna
Esclerosis múltiple multifocal remitente-recurrente. A propósito de un caso
Introducción
La esclerosis múltiple (EM) es la enfermedad desmielinizante inflamatoria inmunomediada más
común del sistema nervioso central. La EM se caracteriza patológicamente por áreas
multifocales de desmielinización con pérdida de oligodendrocitos y cicatrización astroglial.
Ciertas características clínicas son típicas de la EM, pero la enfermedad tiene un ritmo muy
variable y muchas formas atípicas. La inflamación, la desmielinización y la degeneración axonal
son los principales mecanismos patológicos que causan las manifestaciones clínicas. La causa
de la EM sigue siendo desconocida. La teoría más aceptada es que la EM comienza como un
trastorno inflamatorio mediado por el sistema inmunitario caracterizado por linfocitos
autorreactivos, activación microglial y la neurodegeneración crónica1,2. El paciente típico se presenta como un adulto joven, con uno o más episodios clínicamente
distintos de disfunción del sistema nervioso central, como neuritis óptica, síntomas o signos de
vías largas, síndrome del tronco encefálico o síndrome de la médula espinal, seguido de al
menos una resolución parcial. Los síntomas generalmente se desarrollan en el transcurso de
horas a días y luego se remiten gradualmente durante las semanas o meses subsiguientes,
aunque la remisión puede ser incompleta. Los síntomas y signos de presentación pueden ser
monofocales (compatibles con una lesión única) o multifocales (compatibles con más de una
lesión)1,2. La EM clínicamente definida se puede diagnosticar en el momento de un primer
ataque, utilizando los criterios de McDonald3
(ver cuadro 1), según los hallazgos clínicos, de
resonancia magnética nuclear (RMN) y del líquido cefalorraquídeo.
Cuadro 1. Criterios de McDonald actualizados para diagnóstico de esclerosis múltiple La EM constituye una enfermedad que aqueja aproximadamente a 2 millones de personas en el
mundo. La prevalencia en zonas de Norteamérica, Europa, Australia y Nueva Zelanda es de 590
casos por cada 100,000 habitantes, mientras que es menos frecuente en Asia, India, África y
Sudamérica. La EM afecta más a las mujeres que a los hombres. La proporción estimada de
mujeres y hombres ha aumentado de 1,4:1 a 2,3:1 desde 1955 hasta el 2000. La prevalencia en
Latinoamérica es de 2 hasta 13 casos por cada 100.000 habitantes4. Se presenta un caso de paciente evaluado en el departamento de medicina interna, quien
acudió en contexto de síntomas progresivos neurológicos y ante evaluación clínica detallada así
como hallazgos en estudios complementarios, llevó al diagnóstico de esclerosis múltiple subtipo
remitente – recurrente. |