Liposarcoma gigante de pared torácica en una paciente pediátrica: a propósito de un caso
Discusión
Las
lesiones neoplásicas en niños son relativamente poco frecuente, representa sólo
un 2 % del total de casos de cáncer, el resto se presenta en adultos. En
el cáncer infantil, los tumores sólidosrepresentan aproximadamente un 70
% y elrestante
30 % lo constituyen las leucemias. Enadultos los tumores sólidos
usualmente seagrupan
según la localización del primario, peroen niños las clasificaciones dan
más relevanciaal
tipo histológico que a la localizaciónanatómica.Los sarcomas de
partes blandas como el liposarcoma son de las neoplasias mesenquimales las más
comunes de los tejidos blandos, es más frecuente en pacientes adultos que en
los pacientes pediátricos, donde su ocurrencia es excepcional no suelen ser
lipomas degenerados sino que aparecen de "novo", generalmente están bien definidos, aunque por tener
gran cantidad de estroma no suele verse la grasa tan claramente como en los
lipomas. En cuanto a
la distribución por la edad en los pacientes pediátrico es poco común la
presencia de sarcomas de partes blandas, sin embargo en la investigación de
Pereira (2003) (4), realizada en el Servicio de Oncología del
Hospital de Niños “J. M. de Los Ríos”, en Caracas, Venezuela, desde enero de
1985 hasta diciembre del año 2001. En 1796 historias clínicas de pacientes
menores de 18 años, estos fueron distribuidos según grupos de edad, los
sarcomas de partes blandas en los pacientes; menores de 1 año, 27 casos (1,5
%), de 1 a
4 año, 109 casos (6,0 %),5 a 9
años,71 casos (3,9 %) 10 a 15 años,69 casos (3,8 %) y 16 a 18 años, 4 casos (0,2
%), en donde el grupo de 1 a 4 años;
fue el grupo de edad más frecuente, en donde los sarcomas de partes blandas
representaron 109 casos (2,3%), de todas las neoplasia. Nuestro caso cae en el
rango de edad entre 1 a
4 años, ya que es en esa edad donde se reportan con mayor frecuencia los
sarcomas de partes blandas. En el liposarcoma no se ha hallado
predominio de un sexo ni se han detectado factores de riesgo ni predisposición
familiar que aumenten su incidencia (12). Estos presentan un tamaño promedio
entre 13 - 15 cm (2,3). Cuando afecta a nivel abdominal suelen ser
masas grandes y pueden alcanzar enormes proporciones; presentando entonces un
diámetro promedio de 20 - 25
cm. En nuestros casos las medidas fueron ± 30 x 30 para
ser una tumoración en pared torácica lo cual es extremadamente raro y no se
registran casos reportados en la literatura médica en pacientes pediátricos. Un
peso promedio que varía entre 3 - 20 kg (12), con compromiso de los
órganos vecinos hasta en un 80%, sin embargo en nuestro paciente el peso de la
masa tumoral extraída fue de 1200 grs y no comprometía estructuras vecinas ni
estaba adherido a planos osteomusculares de la pared torácica. Aproximadamente
un 60% de sarcomas de tejidos blandos, como los liposarcoma se originan en los
miembros, siendo tres veces más frecuente en los miembros inferiores (94%) que
en los superiores; el 30% se localiza en el tórax y un 40% de ellos son
retroperitoneales (1,12). En nuestro caso se localizaba en la pared
torácica del hemitórax derecho.El
sarcoma de partes blandas como el liposarcoma, se pueden presentar
sintomatología y signos de dolor, aumento de volumen, impotencia funcional
atribuibles a compresión, tracción o atrapamiento de nervios y músculosy aparición de ganglios linfáticos regionales, en
algunos tipos. El motivo de consulta más frecuente es el aumento de volumen (12,13). El motivo de
consulta en nuestro caso fue el aumento de volumen en el tórax lo cual
originaba una asimetría en el hemitórax derecho con un poco de tracción de la
piel circundante, sin que existiera otra sintomatología. De los cuatro tipos
histológicos de liposarcoma: bien diferenciado, mixoide, pleomórficos y desdiferenciado.
El subtipo mixoide constituye aproximadamente entre el 40 - 50% de todos los
subtipos (5,10,12). En nuestro paciente el reporte histopatológico
fue de un liposarcoma pobremente diferenciado tipo células mixoides. El
liposarcoma al ser poco vascularizado tiene baja tendencia a producir
metástasis a distancia y su pronóstico depende de su variedad histológica y de
una posible multicentricidad que dificulte la exéresis quirúrgica completa.
Entre los factores pronósticos, el grado de malignidad histológica, la relación
con los planos aponeuróticos y el tamaño del tumor primario constituyen los más
importantes así como la diferenciación celular, el número de mitosis y la
extensión de la necrosis (5). La masa tumoral extraída de la
paciente presentaba poca vascularización y en el centro del tumor se apreciaban
áreas de necrosis. Las metástasis a distancia después de la intervención
inicial se modifican con la variedad histológica así; los liposarcoma mixoides
casi nunca metastatizan, pero cuando lo hacen tienen afinidad por sitios poco
habituales que contienen grasa, como el retroperitoneo 71%, intraabdominal
extrahepático 50%, espinal o paraespinal 43%, el mediastino y el tejido
subcutáneo (3,9).En el
seguimiento efectuado a la paciente durante dos años consecutivo después de la
cirugía, no se evidencio recidiva tumoral local a la pared torácica, ni
metástasis a estructura vecinas, ni a distancia. La radiografía simple, la
ecografía, la Tomografía
computarizada (TC) y la
Resonancia Magnética (RM), son válidas para su estudio. La
naturaleza del tumor se sugiere por la hipodensidad característica del tejido
adiposo. Sin embargo, su resolución puede verse disminuida en presencia de
calcificaciones, componentes fibrosos, necrosis y hemorragia. La RM tiene una densidad superior
a la de la grasa normal, pudiendo llegar a la densidad cercana a la del agua o
incluso a la del músculo. Desde el punto de vista del examen por TC, la
densidad de estos tumores es mezcla de grasa, músculo y agua. Los principales
problemas en la TC
es que algunos tumores, como un liposarcoma mixoide bien definido y esférico,
puede simular en los cortes tomográficos un quiste benigno o un absceso. La Resonancia Magnética
es superior para la diferenciación de tejidos específicos adyacentes y, por
tanto, para la estadificación tumoral. Las imágenes de RM de liposarcoma se
correlacionan con la histología. La tomografía por emisión de positrones ha
mostrado su eficacia para la evaluación de recidivas y enfermedad metastásica (7).
En nuestro caso se practicaron estudio de radiología convencional y tomografía
computadalas cuales definieron la presencia de una
tumoración, que en la TC
luce de naturaleza mixta con componente graso e hipodenso (-70 UH) que
no está adherida a planos musculoesqueléticos profundos, ni infiltra la cavidad
pleural, ubicada en hemitórax derecho región anterolateral y axilar, siendo
esto muy sugestivo de un tumor de tejido graso como el liposarcoma. La cirugía
conservadora y radioterapia tienen excelentes resultados locales y
relativamente pequeño riesgo de metástasis para pacientes con liposarcoma bien
diferenciado y mixoideo ya que estos parecen tener un pronóstico más favorable
a largo plazo. Este pronóstico justifica las intervenciones quirúrgicas
repetidas (14). A nuestro paciente se le practicó cirugía conservadora
de la pared torácica, se respetaron los planos musculares (Serrato mayor,
Dorsal ancho y pectoral mayor) solo se resecaron las facias que envuelven a
estos músculos.La radioterapia
postoperatoria (60 -70 Gy) disminuye las tasas de recidiva local en formas no
bien encapsuladas o poco diferenciadas. Asimismo se han establecido al parecer
acuerdo por algunos autores en la utilización de radioterapia de forma
paliativa en tumores no operables o en caso de resección incompleta ya que, a
pesar de que los tumores mesodérmicos son radiorresistentes, el liposarcoma es
el más radiosensible (14). A
pesar de la heterogeneidad histológica, la mayoría de los sarcomas de tejidos
blandos son poco sensibles a la quimioterapia siendo, el liposarcoma mixoide
relativamente quimiosensible en comparación con los otros liposarcomas (8).
La supervivencia es superior al 90 % si la resección ha sido completa; cuando
esto no es posible, puede resultar útil la radioterapia. La tasa de recurrencia
es alta y se estima que el 50 % de ellos presenta recidivas locales, mientras
el pronóstico depende del tamaño y tipo histológico (8, 11,14). En
nuestro caso, el hallazgo que se quiere destacar es el de un tumor maligno, al
cual se le practico cirugía conservadora mas esquema de quimioterapia en base a
Carboplatino, Vincristina y Epirrubicina, obteniéndose una respuesta
satisfactoria.
CONCLUSIONES
El
liposarcoma es un tumor poco común en niños, aunque este grupo de la población
es vulnerable a ser afectado por este tumor es poco probable que afecte a la
pared torácica, generalmente cuando afecta al tórax es en el mediastino donde
tiene más presencia. El subtipo mixoide, por lo que preciso, siempre el
diagnóstico temprano, la confirmación por estudio histopatológico,
independientemente de su apariencia en estudios de imagenología y, sobre todo,
si su comportamiento involucra efecto de masa.
Las radiografías
simples son la modalidad más útil para determinar si la masa nace en los
tejidos blandos o en el hueso. La resonancia magnética da una resolución mejor
para caracterizar la lesión y definir los rasgos anatómicos. A pesar de ser tumores poco frecuente de la infancia, hay
que tenerlos en cuenta cuando el médico se enfrenta a un niño con una lesión
tumoral de partes blandas.
NOTA:Toda la información que se brinda en este artículo es de carácter investigativo y con fines académicos y de actualización para estudiantes y profesionales de la salud. En ningún caso es de carácter general ni sustituye el asesoramiento de un médico. Ante cualquier duda que pueda tener sobre su estado de salud, consulte con su médico o especialista.
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