Febrero-Abril 2000 3
ISSN 1317-987X
 
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Medicina&Arte
 



Jesús Sevillano
Cantante de nacimieto y médico por vocación

Arte y ciencia para formar el espíritu

Desde temprana edad Jesús Sevillano compartió su horario entre los libros y las actividades artísticas. Primero en la escuela "República del Paraguay", donde cantaba en los actos culturales que organizaban la maestra Sira Saume y el Bachiller Morales

Posteriormente se inició como cantante en el Orfeón del liceo "Andrés Bello", dirigido para entonces por Lorenzo Figallo. Cuando Todavía estudiaba primer año de bachillerato ingresó al "Orfeón Universitario" bajo la dirección de su fundador el maestro Antonio Estévez, persona que marcó una profunda huella en toda la vida artística de Sevillano. Comienza de esta forma una verdadera carrera artística confundida con la medicina hasta nuestros días.

Cuando se le pregunta en qué momento se despertó su interés por la música, el hoy Director de Cultura de la Universidad Central de Venezuela (UCV) responde que es algo que ha estado con él desde que nació, en forma casi hereditaria; según refirió, sus padres tenían inquietudes artísticas: les gustaba mucho la música, cantar, bailar.

Sevillano agrega: "aunque uno nace con esas inquietudes luego tiene que desarrollarlas". Es ahí donde juegan un papel muy determinante los maestros y personas que rodearon al tenor, quien recordando su época de estudiante afirma que tuvo la suerte de haber caído en manos de gente muy competente.

Por llamarla de alguna manera, la otra vertiente de su vida: la medicina, aparece en su historia como una vocación prácticamente innata, el también cantante dice que fue como una inclinación que lo acompañó desde muy temprana edad. "Yo sabía desde muy muchacho que iba a ser médico" ?puntualiza.

También en una entrevista realizada por la periodista Ana María Hernández, Sevillano refirió una anécdota de la infancia que sin duda alguna sugieren su interés por la medicina: "Nunca dudé que iba a ser médico. A los cuatro años la médico Lya Imber me suturó con cinco puntos la parte interna de mi rodilla izquierda (...) Nunca pensé que la música y la medicina serían mujeres tan celosas, pero a pesar de eso he logrado convivir con ambas, sin que me den tregua".

Entre otras cosas afirma que es médico y músico venticuatro horas al día: "Son dos cosas que se compaginan, que me hacen ser mucho más humano, que me permiten comprender mucho más la vida, entender más que los hombres necesitan no solamente alimentarse de la cuestión escolástica sino también de la cuestión espiritual, no solamente desde este punto de vista, sino desde cualquier otro punto de vista.

"Yo no concibo el academicismo puro, el academicismo tiene que estar indiscutiblemente aunado a la cultura y también a la educación, porque sino existe cultura no existe más nada, estaríamos a la deriva no sabríamos que hacer, nos convertiríamos prácticamente en máquinas y a veces en maquinarias, lo que es peor, para dañar y no para hacer el bien" ?puntualiza Sevillano.



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NOTA: Toda la información que se brinda en este artículo es de carácter investigativo y con fines académicos y de actualización para estudiantes y profesionales de la salud. En ningún caso es de carácter general ni sustituye el asesoramiento de un médico. Ante cualquier duda que pueda tener sobre su estado de salud, consulte con su médico o especialista.





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